A ojos vista

MOVIMIENTO A LA DESIGUALDAD

Mario Mamani Morales

En términos capitalistas se afirma que un país progresa cuando la desigualdad entre su población es mayor. El progreso produce beneficios y éstos no pueden ser disfrutados por todos por igual, menos al mismo tiempo. ¿En Bolivia hay progreso o no lo hay? ¿Por lo menos tendemos a ser iguales o las diferencias siguen siendo abismales?
Las fiestas de fin de año son las más crueles para una economía dejada al libre mercado. Mientras haya gente que pueda comprar un árbol de navidad que cueste varios miles de bolivianos y exista otra que apenas alcance para el buñuelo de esa noche, las diferencias son inhumanas cuando el capital es el rey que domina la vida de las personas.
¿En qué economía nos movemos: la capitalista o la socialista? Tenemos  en el gobierno a una agrupación política que pregona el Movimiento al Socialismo, predicado como igualdad, compartir todo en común, que la sociedad no esté catalogado en ciudadanos de primera y de segunda. El socialismo tiene una economía controlada mientras que el capitalismo deja al libre albedrío de la oferta y la demanda. ¿Cómo vamos en nuestro Estado Plurinacional?
En términos del capitalismo rige en el mundo la globalización, que según los entendidos consiste en la circulación libre por todos los países de cinco cosas: información, mercancías, capitales, tecnologías y personas. Es la máxima expresión de la libertad, señalan.
El gobierno no puede eludir el manto de la globalización, más bien participa de ella, he ahí el satélite “Tupac Katari” justificada en la necesidad de tecnología de información y comunicación bajo la premisa de que “hombre informado es hombre libre”, además que es un poder en el mercado del conocimiento.
La circulación de la mercancía no tiene ningún control o restricción, quién tiene dinero puede comprar un papanoel que habla para ponerlo junto a su árbol de Navidad o puede acrecentar la economía del mercado de ropa usada para matar la industria nacional. En las tiendas de marcas exclusivas y de “símbolo nacional” hoy se venden productos chinos, coreanos o indúes y cientos de fabriles bolivianos en la calle o la desocupación.
¿Cuál fue el objetivo del periplo del presidente Evo por los países de Europa en los días pasados? Atraer inversión extranjera, es decir, traer capitales a Bolivia, finalmente el capital no tiene patria en la concepción de la globalización, así se mueve el mundo financiero, comercial y productivo; mientras tanto, la semana pasada en La Paz se clausuró la octava feria nacional de Institutos Técnicos y Tecnológicos, con interesantes e innovadoras propuestas, ¿Cuánto de capital se destina para explotar, producir a escala y producir estas iniciativas de los jóvenes bolivianos? ¿No tenemos dinero para eso? ¿La tecnología nuestra sólo sirve para alentar ferias?
En la globalización se fomenta la explotación hasta exprimirlo. El ejemplo más claro es lo que ocurre con el Cerro Rico de Potosí, su agotamiento está más próximo que nunca porque sus recursos metálicos tienen que satisfacer las exigencias del capital y el mercado mundial, ya no interesa que se ponga en inminente peligro la misma naturaleza porque la ciudad sin el cobijo del cerro ya no tendrá razón de ser, se trata de la misma sostenibilidad del planeta, se predica la defensa de la Madre Tierra, en los hechos se alienta su destrucción. Más ejemplos sobran: exportamos lo mejor que producimos para alimentar la voracidad mundial sin primero aprovechar nosotros.
Finalmente las personas, el capital humano boliviano, tienen la mirada puesta en otros Continentes, países y economías porque simplemente es la libertad de circulación global, para peor, los profesionales nuestros no son valorados en su propia tierra, el movimiento migratorio es fatal: del campo a las ciudades y de éstas al extranjero, estamos atrapados en el movimiento de la desigualdad: pocos con oportunidades y muchos en la desesperación, marginados, puestos en la congeladora porque alzar la voz frente a la injusticia es ubicarse en la otra acera.
¿Tenemos movimiento al socialismo o movimiento a la desigualdad?

icono-noticia: 

EL FUTURO DESEADO

Mario Mamani Morales

Mucho se ha escrito sobre Potosí y su pasado histórico, sus riquezas ingentes que han permitido el desarrollo de otros Continentes, otras urbes en América y de los Departamentos con que nace Bolivia al consenso mundial. Cada 10 de Noviembre de todos los años se oyen voces de homenaje, de admiración y respeto; es justo y esta tierra lo merece.

En la realidad de las décadas últimas es honesto reconocer que en términos de desarrollo humano, Potosí continua ocupando los últimos lugares en relación a los índices nacionales. ¿Por qué ocurre esto? ¿Ya no genera su propia riqueza y necesita de otros factores para su desarrollo? ¿Qué oportunidades no se aprovechan o ya no existen perspectivas al futuro?

Consideremos algunos factores que deben ser tomados en cuenta para reorientar el camino a seguir.

La voluntad política en los niveles de decisión. Este es un factor que en el pasado inmediato ha significado mucho perjuicio para Potosí. Los cargos más importantes siempre fueron politizados, que no es lo mismo que tener compromiso y voluntad política para el departamento. Antes de la participación ciudadana para la elección de Prefecto (hoy gobernador) y Alcalde, además de otros puestos claves, las autoridades eran nombradas a dedo, es decir, desde el ejecutivo, desde un entorno político partidario, además como una cuota de poder en mérito al aporte económico para el partido o premio a la labor de “campaña” en función de grupo.

Así nombrada la autoridad se convertía más bien en un servil partidario, perseguidor de los opositores a los que se calificaba de enemigos, estaba lejos de ejercer un liderazgo departamental que oriente a la unidad y avance significativo en lo económico, social, político, cultural. Era una muestra de total falta de visión. Recuérdese que Potosí tuvo como primeras autoridades políticas traídas desde el extranjero y presidentes de CORDEPO que en el ejercicio del cargo ni acabaron conociendo el vasto territorio, menos la amaron y diseñaron el futuro.

No dar valor y lugar a los técnicos y profesionales. Adicionado a lo anterior éste es un punto clave para el atraso de Potosí. ¿Estuvieron (y están) los mejores profesionales y técnicos en puesto de importancia para dirigir el desarrollo? ¿Cómo se seleccionan a los funcionarios para la administración pública? En el pasado éstos debían aportar económicamente para el líder político de turno en el departamento, ya sea parlamentario, ministro, asesor en alto rango, además jurar lealtad al jefe. Los méritos profesionales no tenían validez para ningún cargo. Está demostrado que quiénes pueden manejar con efectividad un proceso de desarrollo son los técnicos y profesionales que saben, con seguridad y criterio, los instrumentos de planificación, organización, ejecución y control.

Otro aspecto, ligado al factor humano, es la falta de capacitación, formación, seguimiento y actualización permanente de los directivos. Lo que hay, siempre hubo, es un seguimiento político partidario, se exige su aporte al partido o la agrupación; pero no se lo capacita en situaciones concretas que tiene que ver con la dirección hacia el desarrollo. ¿Qué se espera de Potosí en los próximos cinco años? La respuesta debe ser precisa de todos los directivos de cualquier nivel, sólo así podrán ejercer liderazgo en quiénes vienen por detrás para secundar todo un proceso.

En el pasado quien asumía un cargo, antes de su posesión debía firmar una hoja en blanco, cuando cometía un error o ya no era servicial al jefe o al partido político en función de gobierno, se llenaba la hoja como “renuncia irrevocable” y se acabó el puesto, es decir, no había una seguridad de permanencia, desarrollo, asumir responsabilidades propias para guiar a una entidad o institución hacia un puesto seguro. Los expertos llaman a este factor “clima socio psicológico” para el funcionario.

El desprecio a las ideas ajenas, más cuando provienen de los “opositores”, es otro factor  negativo que es una práctica dañina y perjudicial que se experimenta. Cuando los intereses son comunes al tratarse del progreso de la Patria Chica, la participación y colaboración es buena y debe alentarse. Si la autoridad está más preocupada en cuidarse de quién le socaba el piso, la proyección departamental estará siempre pospuesta.

icono-noticia: 

DE LAS ALMAS

Mario Mamani Morales

Pasado la festividad de “Todos los Santos”, seguimos caminando en el mundo de los mortales, la realidad cotidiana y las preocupaciones nos tienen ocupados en el cotidiano vivir. Para muchos los seres queridos que se nos adelantaron estuvieron cerca en estos días, para otros quizás, para otros nunca llegan o simplemente les es indiferente.

No tenemos una referencia verídica cómo es que trataban a los muertos en las culturas nativas antes de la invasión española. Lo más cercano a nosotros, la cultura andina, es que era una verdadera ceremonia el despedir a los difuntos. Se cumplía aquello de “polvo eres y a polvo volverás”. Se depositaba el cuerpo inerte, cubierto por la “iquiña”, el “corregidor” o los mejores cobertores que el difunto poseía, junto a algunos objetos cercanos que amaba además de alimentos y se enterraba a la profundidad de la tierra.

Eran tiempos en que la cruz y la espada eran desconocidas, éstas llegan junto a invasión, se impone a los nativos a fuerza de látigo, el sometimiento a un dios desconocido, los sacerdotes se encargan de borrar la memoria histórica y cultural de los pueblos aplicando obediencia a la biblia y al yugo del invasor.

En las tierra de los Pieles Rojas, los Apaches, los Sioux y otras culturas de Norte América los soldados azules canta: “firmes y adelante, huestes de la fe, sin temor algunos que Jesús nos ve” , invasores ingleses que eliminan a los nativos y toman sus tierras, se asientan y expanden, a las etnias de Norte América no se les predica el evangelio, simplemente se los erradica.

En América del Sur, tierra hollada más por los españoles y portugueses, a los nativos se los deja vivir, más a las mujeres que hombres porque los invasores no trajeron consigo a sus esposas, hijas o familia, las nativas son tomadas a la fuerza, a ímpetu de bestia y comienza el mestizaje, esa es la diferencia entre el Norte y el Sur de América. Recuérdese que durante siglos los españoles no consideraban como humanos a los aborígenes que encontraron en las tierras invadidas.

Con el pasar de los años, durante y después de la colonia, América es irrumpida por las religiones, sectas o doctrinas, todas dicen ser la verdadera iglesia que Jesús dejó, a más de la católica. Nadie sabe hoy cuántas confesiones o “iglesias” hay, se conoce que existen otras no cristianas, es decir, no basadas en el mensaje de Cristo, por tanto, la predicación sobre los muertos, las almas, los espíritus o simplemente el difunto tiene toda una gama, a gusto y antojo de quien lo entienda.

La religión es hoy motivo de división antes que la unidad, Todos Santos es una clara muestra. Veamos el caso de un matrimonio entre un “protestante” y una católica o viceversa. Los hermanos separados no creen que los muertos vuelvan mientras que la iglesia apostólica y romana permite la festividad de los difuntos, con todas las tradiciones y costumbres que se viven en estos días. La verdad es que una yunta dispareja o desigual no marcha, entonces es la discusión en en hacer o no hacer las costumbres por el ser querido que partió de la familia.

La religión o religiosidad se lleva al extremo de la no tolerancia de la fe del otro, se condena, se estigmatiza, simplemente se toma como pecado y no se comparte lo que la otra familia practica, respeta o simplemente cree que “las almas vuelven en Todos Santos”.

El fanatismo es dañino, la práctica de la fe no puede llevarse al extremo de no compartir en familia, o por lo menos respetar lo que el “otro” hace sin demostrar una actitud despectiva, no acompañar el pan que se hace para las fechas de difuntos por un ser querido que ya partió; pero su presencia y espíritu se siente en el ambiente familiar.

La pluralidad de creencias, pero con respeto entre ellas es la práctica de un Estado laico. Nos hace falta profundizar sobre el tema porque definitivamente, “muchos son los llamados, pocos los escogidos”.

icono-noticia: 

REELECCIÓN EN DISPUTA

Mario Mamani Morales

Si el presidente Evo recibe el apoyo mayoritario del “SI” en la próxima consulta ciudadana para su re-postulación en las elecciones generales de 2019, no es garantía que en esa votación resulte ganador en las urnas porque la decisión ciudadana es impredecible y en política “todo puede pasar”.
Alguna gente se rasga las vestiduras en la posibilidad de que Evo siga siendo presidente de Bolivia hasta el 2025 y ni qué decir cuando se oyen voces de su continuidad hasta después de la década de los años 30. Finalmente, pese a todas las campañas, a favor o en contra, será el voto ciudadano en democracia, quien dé la razón dentro del devenir de la historia.
Todo hecho político tiene su momento u oportunidad, tiene que haber condiciones sociales y también económicas en los cuales los actores tienen que moverse, no es cuestión de suerte o porque el pueblo no sepa a qué dirección marchar, he ahí el por qué se afirma que la “voz del pueblo es la voz de Dios” manifiesta en las urnas.
En los años que Evo está como presidente se verifica que los sectores populares, especialmente campesinas, tienen confianza ciega en la continuidad del mandatario, no del partido o agrupación política que lo respalda, sino en la persona, él es quien despierta seguridad en que el dinero que se genera como producto de la explotación de la riqueza nacional, especialmente de hidrocarburos, seguirá siendo invertido en escuelas, caminos, agua para riego y consumo humano, atención a necesidades nunca sospechadas por los más del 60% de la población que hace diez años estaba en el umbral de la pobreza.
¿Qué ocurre para que esto suceda? En los tiempos de las dictaduras y los primeros veinte años de la democracia, Bolivia estaba entregada a la iniciativa privada para el manejo de las empresas más importantes, el Estado incluso entregaba capitales a unos pocos para que exploten Bolivia, saqueen sus riquezas y las ganancias se queden en pocas manos o se expolie hacia bancos en el exterior, migajas para el país.
En la concepción de las masas se veía como un gran presidente a aquel mandatario que regalaba unas cuantas picotas, palas o azadones en alguna feria agropecuaria, más todavía si éste hacía benevolencia con el pueblo cuando desde algún balcón oficial lanzaba billetes o monedas que caían al pueblo como dulces para los niños. El comentario era: “qué buen Presidente, ha regalado plata”.
Se vivía en un país donde la segregación socioeconómica era marcada,  una división entre ricos y pobres, entre la gente del campo y la ciudad y en ésta quiénes vivían al centro y la periferia, quién o cuyos hijos asistían a un colegio fiscal o privado, niños y jóvenes que concurrían cuatro semanas al mes a las aulas y otros que tenían huelga de sus maestros por más de siete días por falta de pago.
Los gobiernos en esos años recientes eran asesorados por los “Chicago Boys”, los grandes economistas encabezados por Milton Friedman, basado en el desmantelamiento del Estado, convertido en simple guardián de los intereses privados, reducido al mínimo de cumplir su rol democrático-social, entonces, los ávidos de riqueza jamás tenían el propósito de mejorar las condiciones de vida de los bolivianos, sino sólo explotarlos, sumirlos más en la pobreza, la ignorancia; hoy el pueblo se siente representado por Evo, es a quien apoyan, no a su entorno ni sus acólitos que sacan provecho de la situación.
Como en la vida y la historia nada es permanente, lo que hoy el pueblo ve al Estado como actor democratizador del poder y la distribución de riqueza, puede trocarse diferente al primer error o el cúmulo de traspiés que generen en el pueblo, los venidos a menos en toda la vida republicana y la colonia.
Bolivia vive una etapa histórica que no es el socialismo ni comunismo; pero tampoco es el neoliberalismo puro sino sólo que hay una política de Estado que ve a los sectores populares, los toma en cuenta, llega a ellos y ellos se sienten representados. ¿Continuará esto hasta el 2019?

icono-noticia: 

IDENTIDAD DOCENTE

Mario Mamani Morales

Hubo una primera etapa en la formación del magisterio que no era necesario contar con el título de bachiller, es decir, no se exigía el haber concluido la secundaria, además esta profesión estaba bifurcada de manera marcada en rural y urbano.
No había tantas Escuelas Normales como; sólo para mencionar: Warisata en La Paz, Sacaba (Cochabamba) y otra en Puna (Potosí), donde se formaban, de manera integral, a los educadores para el área rural. Para urbano la formación estaba en la “Mariscal Sucre” de la Capital de Bolivia y en ambos casos los egresados de estas Normales hicieron historia porque escribieron páginas muy significativas en educación.
Posteriormente, a partir de la década de los 70 del pasado siglo, se aperturaron un sin número de Escuelas Normales a lo largo y ancho del territorio nacional, ya para ingresar a los nuevos centros de formación de maestros se exigía el diploma de bachiller; pero el grado académico con que se egresaba no precisaba el nivel dentro del consenso de las profesiones; sólo se ostentaba el ser “Maestro Normalista”.
Con la Ley 1565, de Reforma Educativa de los años 90, las Normales pasaron a ser parte de las Universidades, públicas y privadas, sus autoridades no fueron egresados de estas Escuelas sino formados en las carreras tradicionales del sistema universitario, por tanto, sin ningún conocimiento técnico pedagógico; pero a los que culminaban sus estudios en los Institutos Normales se les reconocía el grado académico de Técnico Superior.
Todo esto viene a propósito de que en la formación inicial docente no hubo una claridad definida como política de Estado, ni siquiera como gobierno porque siempre al “profesor” se lo relegó a último plano, la quinta rueda del camión, por lo tanto, muchos de los egresados como Maestros no tenían una identidad total con su carrera, el asumir con decisión el ser trabajador de educación estaba dejado a menos.
En este devenir de la carrera docente, los maestros no veían otra oportunidad que ingresar a la ciudad luego de al menos dos años obligados en provincia, y elegir una carrera universitaria, esto para los urbanos, en el sector rural el premio era ser dirigente sindical con declaratoria en comisión e ingresar también a la Universidad para abrazar, generalmente la carrera de Derecho, he ahí por qué muchos maestros combinan su trabajo de aula con el bufete o simplemente dejaron de ser “profesores”.
Con la Ley 070 ASEP, vigente desde el 2010, la formación docente toma nuevos rumbos; primero, se garantiza que el título con que se egresa de la Escuela Superior de Formación de Maestros es de Licenciatura, previo estudios de cinco años, los docentes antiguos pueden también acceder a la licenciatura si hacen los cursos a la carrera de la oferta del PROFOCOM, segundo, pueden lograr la maestría y tercero, cobijarse a otros cursos que se ofertan a través del Ministerio de Educación, entendida como capacitación permanente.
¿Así se logra la identidad docente? , es decir, ¿se ama la profesión? ¿Ya no habrá maestros que corran de la escuela a la Universidad y viceversa para lograr otra profesión? ¿Se ha mejorado la calidad y pertinencia en la educación? ¿Todavía es corto el tiempo para evaluar?
Lo que no está definido con claridad es quiénes accederán a la formación inicial docente. Antes era una alternativa para ganar tiempo y tener trabajo seguro no siendo bachilleres, en los últimos años, con algunas excepciones, la normal era una posibilidad de estudio para quiénes no lograban aprobar el examen de ingreso a la Universidad, es más, con huelga de hambre, marchas de protesta, rebaja de notas para aprobar la admisión y otras medidas de presión.
La experiencia de la carrera docente en otros países que lograron el desarrollo es que son maestros los mejores bachilleres, es decir, los más destacados en el estudio durante la secundaria y rigurosamente seleccionados, no cualquiera puede ser profesor. ¿Se ha pensado en esto en el país? ¿Y la paga? ¿Los licenciados, masters, doctores en educación seguirán recibiendo haberes de hambre? ¿Los títulos sólo serán eso?

icono-noticia: 

CHANCHULLEROS

Mario Mamani Morales

En ocasión del sorteo de los partidos para los VI Juegos Estudiantiles Plurinacionales Tarija 205, el presidente Evo dijo que estaba molesto porque los profesores son “unos chanchulleros”, adulteran la edad de sus estudiantes para que sigan jugando en diferentes disciplinas deportivas que se disputarán entre los estudiantes de secundaria del país.

El “chanchullo” en el lenguaje popular se entiende como fraude, engaño, maniobra, manipulación, componenda con el objetivo de lograr algo a favor, es un ilícito, es decir, malo porque generalmente se logra un objetivo sin los merecimientos respectivos. ¿Cuánta gente habrá recurrido al chanchullo para ubicarse donde está hoy?

Según dejó entender el Presidente, hay maestros que meten chanchullo en la edad de sus estudiantes para habilitarlos a los Plurinacionales, por supuesto que esto es malo porque perjudica a otros jóvenes y desluce todo el campeonato que desde hace cinco años despierta expectativa en el país, aunque no se ven resultados o no se hace seguimiento de los campeones. Hoy los triunfadores del primer Plurinacional oscilan entre los 21 y 22 años, promedio. ¿Dónde están? ¿No deberían estar en un centro de alto rendimiento? ¿No deberían estar en alguna selección nacional? ¿Cuánta plata se gasta en organizar este evento anualmente? ¿Y todavía con chanchullo”

El presidente Evo fue duro con los maestros que hacen fraude; pero parece que no sabe que en su gobierno también hay chanchulleros, alientan el ilícito en varios campos pero más en educación.

Por ejemplo, es chanchullo el lanzar convocatorias desde el Ministerio de Educación cuando ya saben quiénes serán los ganadores, es decir, es un fraude y los que se presentan con méritos propios y sin “padrino” en el gobierno, no son más que tontos útiles para justificar una supuesta institucionalización. ¿Sabrá de esto el presidente Evo?

Es chanchullo cuando se distribuyen certificados de cursos, avales, puntos con respaldo documental como sucedió en el programa de alfabetización “Yo Si Puedo” cuando los allegados al gobierno actual jamás conocieron un centro de alfabetización, ni siquiera la cartilla; pero ostentan Certificados de haber enseñado a leer y escribir. El ministro del ramo bien sabe de esto, ¿le habrá informado de su trabajo al Presidente?

Es chanchullo avalar autoridades en educación que, sueltos de cuerpo, tienen en sus pies de firma “licenciado” o “licenciada” cuando sólo pasaron alguna vez por la acera de una Universidad, jamás cursaron una carrera al interior de ella y la concluyeron.

Los ejemplos sobran y suman, por ejemplo, es chanchullo eliminar a los postulantes no escogidos en convocatorias de institucionalización pidiéndoles, expresamente, memorándumes de designación a Direcciones de Unidades Educativas, cuando bien se puede verificar este asunto a través del CAS (Calificación de Años de Servicio) otorgado por la Contraloría donde se certifica los cargos ejercidos durante la carrera docente.

Es pues chanchullo cuando ya hay una lista de los postulantes ganadores para diferentes cargos en educación, desde facilitadores del PROFOCOM, la actual maestría que se facilitará a través de la Universidad Pedagógica, Direcciones de Unidades Educativas y Distritales y muchos otros; es fraude cuando un certificado se valora con menos puntos a los no elegidos y se pondera con más puntaje a los allegados que están en la lista del ministerio, aunque sus documentos estén escaneados. Esto sucede hasta en las “compulsas” para un ítem docente. ¿No es chanchullo actuar así, señor Presidente?

La Ley 070 ASEP exige un cambio de mentalidad de todos sus miembros, es decir, los docentes, administrativos, estudiantes; pero más de sus autoridades, de quiénes dirigen el sistema educativo. La escuela existe porque su razón de ser es formar para la ciudadanía, por lo tanto, debe ser ejemplo de transparencia, democracia, respetar y valorar a los mejores con veracidad, evidencia y no alentando el chanchullo.

La educación socio comunitaria y productiva tiene que ver con el “ser”; pero con el chanchullo se ahonda la crisis de valores, es más bien una forma de expresión del neoliberalismo, el fraude alienta la moral del tener y no la moral del ser, entonces ¿qué hombre y mujer formamos si prevale el chanchullo?

icono-noticia: 

MALÍSIMAS AULAS PARA NIÑOS

Mario Mamani Morales

Cuando los informes sobre la realidad social y económica del país, mostradas por el gobierno en los últimos años, indican que todo está mejor que antes; de pronto nos echan en cara que no todo lo que brilla es oro, pues sencillamente en El Alto, una de las ciudades más grandes del país, las escuelas y colegios están en malísimo estado.
Los padres de familia frente a esta situación salen a las calles para protestar y exigir de las autoridades atención a la infraestructura de las unidades educativas, se ven enfrentados con la policía, los gases y la ducha forzada por el agua que se utiliza como medio de apaciguar los ánimos.
¿Cómo es posible que en El Alto no se tenga infraestructura escolar de primera? ¿Por qué se muestran imágenes de escuelas y colegios sin agua, ni baños y ventanas sin vidrios? ¿Debía la flamante alcaldesa construir en menos de seis meses nueva infraestructura? ¿Las autoridades educativas y padres de familia recién se dieron cuenta de esta realidad? ¿Dónde fue a parar el presupuesto para educación de la Alcaldía y de la Gobernación en los últimos años?
Si la muestra es un botón, la realidad de El Alto es una llamada de atención para todos los municipios del país hagan una evaluación de la realidad de la infraestructura escolar. De pronto casi todos los días el gobierno, con pompa y sonaja (transmisión por canal 7 de Tv boliviana) hace entrega de infraestructura nueva para los escolares, con tinglados incluidos ¿no ha ocurrido esto en El Alto? ¿No cumple su contraparte la comuna para equipar y dotar de todo lo necesario? ¿Cómo vamos en el resto del país?
Uno de los objetivos propuestos por la ONU hasta el 2015 fue lograr la educación primaria universal, esto es tomar en cuenta la cobertura, permanencia y calidad en escuelas y colegios. Para Bolivia se planteó que de 48 niños de cada cien que no iban a la escuela en 1990 hoy deben quedar fuera penas 11. ¿Hemos alcanzado esa meta? La respuesta es sí, pues de acuerdo a las cifras oficiales, más del 90% de niños en edad escolar están en clase.
La calidad y permanencia son temas que se pueden abordar en otro artículo; en Bolivia, la cobertura escolar es aceptable, pero ¿cómo va la infraestructura escolar? Muchos afirman que se ha mejorado bastante, ya no hay pupitres de adobe, tablones improvisados como asientos o las famosas pizarras para escribir con tiza cuyo polvo el profesor o maestra tenía que tragar; ahora en las  aulas hay computadoras personales, equipos de data para que el aprendizaje sea audiovisual, las prácticas son una cotidianidad en laboratorio, con insumos e instrumentos modernos, con talleres y espacios amplios en la comunidad para que el resultado de la escuela sea socio-productivo. ¿O la ley 070ASEP es un saludo a la bandera?
En nuestro Estado Plurinacional tenemos el privilegio de contar con casi el 90% de trabajadores en educación con nivel licenciatura, muchos pronto a alcanzar maestría y más de un millar van por el doctorado, por lo tanto, con esta calidad de profesionales es inconcebible que se tenga infraestructura de escuelas y colegios como se muestra en El Alto, ¿o sí?
Si la educación va ligada al desarrollo de los pueblos, en este caso comunitario y productivo, se entiende que se supera la pobreza. En 1999  de cada cien personas 62 eran pobres y 36 estaban en extrema pobreza y se trazó la meta de reducir a 41% la pobreza y 20% la pobreza extrema. ¿Hemos cumplido esta meta señalada por la ONU?
Lo que se ha logrado en Bolivia en los últimos años es que la población del campo se ha venido a las ciudades, ahora somos más de 60 personas de cada cien que vivimos en la urbe y apenas 40 en el campo, esta cifra tiende a seguir disminuyendo porque la migración campo-ciudad es alarmante. ¿Así superamos la pobreza? ¿Es mejor la escuela en la ciudad que en el campo? Lo que ocurre en El Alto deja mucho que pensar.

icono-noticia: 

FRACASO DEL “NO”

Mario Mamani Morales

En los años 50 y parte del 60 del pasado Siglo el MNR podía confiar en el voto consigna del campesinado, así a ciegas, y el nombre de Víctor Paz Estenssoro pronunciado en el campo era un ídolo, en cada casa en el agro se tenía una papeleta rosada con la “V” de la victoria, el resto era calificado de “comunista” y que vendrían a quitar tu casa, tus animales y no podías tener dos yuntas o dos camiones.

Los resultados de la votación por los estatutos autonómicos en cinco departamentos del país, cumplido el último domingo, fueron la sorpresa rompieron la expectativos de oficialistas y opositores. Por un lado, ya nunca habrá en el país el voto consigna, ya no existen masas humanas manipulables a gusto y sabor del poder; ahora hay un pueblo que piensa y sabe a dónde quiere ir ¿o será que no entiende?

La oposición daba por sentado que el voto mayoritario sería por el “SI” a los estatutos, precisamente porque entendía que el campesinado en Bolivia era obediente a las órdenes de los líderes allegados al gobierno, es decir, votaban por consigna; los resultados hicieron cambiar el discurso y hoy atribuyen que esto tiene que ver con una posible negativa a la consulta si Evo es propuesto a la reelección.

La votación hecha por los estatutos y una consulta ciudadana para reelección del presidente Evo son dos situaciones totalmente distintas, no se puede asegurar nada  en ninguna de los bandos porque en la vida, lo único permanente es que todo cambia. El “NO” manifestado en la urnas no expresa que sea contra el MAS o Evo, no se desafía la inteligencia de nadie al afirmar que esto no es una manifestación contraria al MAS y su líder.

Pero el presidente Evo y su entorno tienen que ponerse a trabajar en varios aspectos si quieren seguir teniendo hegemonía en el poder, por ejemplo, revisar el autoritarismo, la soberbia, el abuso de poder, creer que el pueblo siempre será manipulable, que en los años en el gobierno se han destruido la vida y proyecciones de muchos de los que fueron el baluarte, la punta de lanza para que el proceso de cambio avance, ¿dónde están la mayoría de ellos?

Los colaboradores de Evo, es decir el entorno que tiene poder, abusa, manipula, alienta el compadrazgo, crea las “juntuchas”, los clanes partidarios o familiares para aferrarse al poder, ayer igualmente estuvieron con las dictaduras, los partidos de “derecha” que hoy señalan con el dedo cuando fueron ellos los que perseguían al pueblo, a bolivianos que luchaban por la democracia, las libertades políticas y sindicales; los estados de sitio, son ellos que hoy también están alrededor del presidente Evo para engreírlo, para sonsacarlo y finalmente mentirle porque les conviene, así seguirán succionando la miel del poder a costa de quienes realmente buscaron el cambio y simplemente les echaron del carro, aprovechando las observaciones que se hacía, con verdad y sinceridad, al proceso de cambio que hoy va por otro rumbo.

Evo tiene que tener presente que su directos colaboradores, sus compañeros en  las marchas y noches de planificación de la lucha, en los tiempos que era líder campesino y fungía como parlamentario, jamás se pasarán a la oposición entendida como los partidos tradicionales que llevaron a la hecatombe del país, es cuestión de principios y de ideología, por lo tanto, ellos en algún momento de la realidad pueden ser la mayoría y reencaminar lo que se buscaba antes del embeleso en palacio de los pocos que se quedaron.

Sería bueno que el presidente Evo, en base a los votos del domingo y sus resultados, al igual que se reunió con los ex presidentes y los ex cancilleres de Bolivia en torno a la política del Mar, convoque a quienes ayer estuvieron a su lado, luchando por el país y luego, escuchando esas opiniones, se haga una reingeniería de la conducción del Estado, lo que conviene para la generación presente y las venideras, es cuestión de visión de país que es el desafío para un estadista.

icono-noticia: 

SAQUEANDO BOLIVIA

Mario Mamani Morales

El actual territorio Boliviano debe ser el que más riquezas aportó al mundo para que continentes, reinos y países se enriquezcan y se conviertan en poderosos para someter a pueblos y naciones, creando condiciones socioeconómicas y políticas para la explotación y el saqueo de sus recursos naturales y la pobreza de sus habitantes.

Cuando llegaron los españoles, lo único que ansiaron era encontrar riquezas en oro y plata, soñaron con el Dorado, se embelesaron con los cuartos llenos de metales preciosos pedidos por la libertad de Atahuallpa, quien finalmente fue ejecutado por su propio cuñado, el criador de chanchos en Trujillo, Francisco Pizarro.

No sabemos cuánto de oro y plata saquearon los españoles de todos los pueblos indígenas en su avance hacia el sur desde los mares del Caribe, pero quedaron boquiabiertos al descubrimiento del argento en la montaña donde Diego Huallpa pastaba sus llamas y avecindaba en Catumarca, Potosí.

¿No es significativo afirmar que con la plata extraída y llevada a España se podía construir un puente con este metal y a la vez dos puentes con los huesos de los mitayos que murieron para sacar este mineral de las entrañas de la Montaña de Plata?

Más de trescientos años duró este saqueo de minerales de las tierras del Alto Perú, posteriormente al nacer Bolivia en 1825, su principal sustento económico estaba basado en la plata y una incipiente agricultura, entonces sus habitantes apenas sobrepasaban al millón. Potosí seguía siendo el principal centro de producción de riqueza.

El auge de la plata dura cerca a cien años en la naciente República, en 1895 aparece la importancia del estaño que da lugar a lo que se conoce en la historia como la era de los Barones del Estaño, otro período de saqueo de este mineral de las minas de Bolivia, especialmente en Uncía, Huanuni, Siglo XX y otros lugares, en Potosí todavía se carga la tierra mineralizada en volquetes de gran capacidad con destino a los ingenios que la circundan.

El mercado internacional se abastece del estaño de Bolivia en los periodos de las Guerras Mundiales. EE.UU. de Norte América, en su visión de águila rapaz, firma con Bolivia un acuerdo de cooperación, cuyo objetivo no era otro que acrecentar sus reservas de materias primas, actualmente utilizadas como estrategia para bajar o subir los precios de los metales a sabor y antojo de sus intereses, creando zozobra en los países productores, como sucede en estos días con el estaño, la plata o el zinc.

Este saqueo al país del norte comienza en 1941 cuando Bolivia vivía uno de sus peores momentos de crisis económica, no teníamos los dólares o las libras esterlinas para importar los alimentos de los países vecinos o de otros continentes, el mercado boliviano estaba totalmente desabastecido, entonces entregamos nuestro estaño, la plata que todavía se explotaba, el tungsteno, el zinc, es decir  minerales complejos, pero además la goma o caucho del oriente, que en un momento de la historia de la economía mundial fue otro aporte de la tierra que hoy es Bolivia.

En los años de la Guerra del Chaco, otro saqueo es de nuestro petróleo, el Oro Negro, entonces regía un Código a favor de las empresas petroleras de EE. UU. y otras extranjeras, tal es así que la Bolivian Oil Company  era la única empresa que explotaba los pozos en el Chaco, luego la historia es conocida, los bolivianos sólo éramos dueños de nuestro gas y petróleo cuando éstos estaban en el subsuelo; en boca de pozo se convertían en propiedad de extraños.

¿Cuánto aportamos con nuestras riquezas naturales a la economía del mundo? ¿Dónde fueron a parar los millones de dólares por concepto de esta explotación? ¿Por qué no se pensó instalar por lo menos una fundidora en Bolivia? ¿No seguimos siendo sólo exportadores de materias primas hasta hoy? ¿Cuáles son los planes futuros? ¿Qué se dice en los proyectos de estatutos autonómicos por los que votaremos el próximo domingo? ¿Dónde está lo propositivo?

icono-noticia: 

NECESIDADES INSATISFECHAS

Mario Mamani Morales

A estas alturas del tiempo es incomprensible que en Potosí no existan centros de salud de alta especialidad para tratar enfermedades propias de la región producida por el trabajo sacrificado de la mina, la forma de vida a los cuatro mil metros sobre el nivel del mar y la contaminación del entorno desde tiempos de la colonia.
Las generaciones recientes no tuvimos la visión de exigir que Potosí tenga hospitales de nivel, con equipos de alta tecnología y de punta, profesionales especializados, personal paramédico eficiente y medicinas al alcance de toda la población.
Durante décadas nos inclinamos al gobierno de Italia para la ampliación del actual hospital “Daniel Bracamonte”, los medios de comunicación casi a diario cubrían el estado de los trámites ante la embajada del país amigo, anuncios y más anuncios sobre cómo se iba a coordinar con médicos voluntarios, alguna que otra autoridad departamental impulsando el proyecto y toda una odisea para lograr lo que actualmente se tiene.
Mientras tantos, los miles de mineros que horadaban las rocas del Cerro Rico, más temprano que tarde, comenzaban a escupir sus pulmones con el mal de mina y debían, todavía lo hacen, esperar meses para encontrar turno en hospitales del interior para ser atendidos, muchos ya no alcanzaban la posibilidad de ser revisados por un médico especialista y se adelantaron en el camino.
¿Cómo es que no tuvimos la convicción de alzar la voz y exigir la construcción de hospitales especializados? ¿No debíamos tener hace tiempo nosocomios de tercer o cuarto nivel? ¿Siempre teníamos que tener la mirada en La Paz, Cochabamba o la Capital para la atención médica especializada? ¿No teníamos el dinero suficiente de las regalías u otros ingresos para las arcas departamentales? ¿Cómo se gastaba el dinero en la prefectura y la alcaldía de los años pasados recientes?
Resulta que ahora que se pide un hospital de cuarto o tercer nivel para Potosí,  los hijos de esta tierra resultan ser pro chilenos, de la derecha opositora, separatistas, y para lo peor, sus planteamientos de infraestructura básica motivan risa del propio presidente de los bolivianos.
La generación actual, hombres y mujeres, debemos aprender que nada se logra sin luchar, alzar la voz para exigir derechos, no más mineros que mendiguen salud en otras partes, médicos y de los mejores ahora para Potosí, centros hospitalarios de primer nivel con gente profesional de calidad y bien pagados, reconocidos en la sociedad, exigir que los hijos de potosinos que descollan en su profesión en otras partes retornen a su tierra, no más cuoteo político partidario para la asignación de ítemes en salud, educación y los cargos importantes para dirigir los destinos de la tierra.
¿Quiénes dirigieron la Gobernación en los últimos años? ¿No fueron profesionales traídos de otras partes para encumbrarse en puestos claves para dirigir el destino de Potosí? ¿Por lo menos construyeron una vivienda y la habitan al presente en esta tierra? ¿No acumularon fortuna, con dádivas y diezmos incluidos, para luego partir hacia sus lugares de origen o mejorar su estada en otras partes del país?
Se conoce que existen en la actualidad interesantes programas y proyectos con apoyo internacional, entre ellos el BID y otros, pero ¿tienen sus oficinas en Potosí? ¿Cuántos de sus directivos son oriundos de esta tierra? ¿Si hay no son manejados utilitariamente desde larga distancia? ¿Cuánto se paga a los profesionales de Potosí y cuánto cobran los ejecutivos en cómodas butacas en el interior?
Mientras tanto, los profesionales de Potosí deben migrar hacia otras tierras en busca de oportunidad, ¿seguirá la misma situación en la actual administración? ¿Quiénes son los colaboradores directos en las oficinas de la plaza? ¿No sólo cambiaron de canchas entre instituciones y siguen los mismos viviendo de las arcas del Departamento? ¿Están profesionales reconocidos en puestos de decisión? ¿No son aquellos que tienen padrino en niveles de decisión en el poder? ¿No se ha convertido en cuestión de familia y nepotismo político? ¡Potosí cambiará si sus hijos así lo quieren!

icono-noticia: 

Páginas