Ojo al Charque

Un Código Penal a la medida del Gobierno

Constantino Rojas Burgos

El rechazo no había sido solo al artículo 205 del Código Penal, aprobado el 14 de diciembre por el presidente interino, que criminaliza la mala práctica profesional de los médicos. Otros sectores sociales: transportistas,iglesia católica, Central Obrera Boliviana, universitarios, comités cívicos, fabriles y comerciantes,que cuestionantambién los artículos referidos ahomicidio culposo, aborto, obstaculización al ejercicio de los derechos políticos, sedición y atribuirse la representación del derecho de los pueblos.

 

El artículo 137 cuestionado por los transportistas se refiere al homicidio culposo debido a “imprudencia, negligencia, impericia o inobservancia de los reglamentos o deberes inherentes a la conducción de vehículos, cause a otra la muerte, con un medio de transporte motorizado” y que implica prisión de 2 a 4 años, reparación económica e inhabilitación de su fuente de trabajo.

 

Sobre el aborto el artículo 157 señala que “la persona que cause aborto a una mujer sin el expreso y libre consentimiento de ésta, o de su representante legal, será sancionada con 3 a 10 años de prisión”. Sobre el tema, la Iglesia Católica se ha pronunciado mucho antes de la aprobación del Código Penal pidiendo su derogatoria, realizando marchas de protesta, mítines, ayunos y que el Gobierno no ha tomado en cuenta una demanda tan sentida de la sociedad civil.

 

La obstaculización al ejercicio de los derechos políticos contemplada en el artículo 209 es observado por la COB y las universidades porque “inhabilita a las personas que con el fin de impedir u obstaculizar el libre ejercicio de los derechos políticos de una o más personas incurra en amenazas, coacciones, violencia o abuso de una relación de dependencia laboral, familiar o económica”, pero también si viola la protección del secreto del voto y ofrezca regalos a ventajas para que los electores voten o no voten en un determinado sentido.

 

Por otra parte, se observa el artículo 293 que sanciona de uno a tres años de prisión a la persona que, sin desconocer la autoridad del Gobierno legalmente constituido, perturben el orden público o se alcen públicamente para deponer a algún servidor público, oponerse al cumplimiento de leyes o decretos, o ejercer actos de venganza, odio contra alguna persona o bienes de alguna autoridad. Una norma punitiva para no entorpecer la repostulación del presidente y vicepresidente en las elecciones del 2019. El propósito es impedir acciones de protesta desde la sociedad civil.

 

El “atribuirse los derechos del pueblo”, articulo 294 sanciona con prisión de dos a cuatro años y, si corresponde, inhabilitación a la persona que forme parte de una fuerza armada o grupo de personas que se atribuyan los derechos del pueblo y pretendan ejercer tales derechos a su nombre. El artículo penaliza directamente a los dirigentes que asuman acciones de protesta por reivindicaciones sociales, políticas y salariales en favor de sus afiliados.

 

El Código Penal aprobado por el Gobierno es una estrategia que criminaliza laprotesta ante la eventualidad de la candidatura para una cuarta reelección, apañada por el Tribunal Constitucional posesionado con el 6 por ciento de votos válidos el año 2011 y, que repite la misma historia con los magistrados, que no gozan de la legitimidad para ejercer sus funciones.

 

Resulta incoherente que un Gobierno que asumió el poder el2005, después de una previa historia de protestas, manifestaciones callejeras, bloqueo de caminos, huelgas de hambre, ahora impongan un Código Penal para garantizar su permanencia en el poder, desconociendo el referéndum del 21 de febrero y transgrediendo la Constitución Política del Estado en complicidad con los magistrados que terminan su gestión.

 

 

El autor es periodista y docente universitario

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PRONUNCIAMIENTO SOBRE LA LEY DE INFORMACIÓN RESPONSABLE

Constantino Rojas Burgos

La Asociación de Periodistas de Cochabamba ante la propuesta del Proyecto de Ley de “información responsable” que busca sancionar a periodistas y medios de comunicación por la vía penal, civil y administrativa por la supuesta información que daña “la dignidad, privilegio y credibilidad de las personas”, expresa su repudio y rechaza el intento de amordazar a la prensa con el propósito de acallar, someter y controlar el trabajo del periodismo nacional libre e independiente.

 

La Constitución Política del Estado, Artículo 106 garantiza el derecho a la libertad de expresión, de opinión y de información, a la rectificación y a réplica y el derecho de emitir libremente las ideas por cualquier medio de difusión sin censura previa. Asimismo, los legisladores oficialistas proponentes de la ley, olvidan que el periodismo y la ciudadanía están amparados y protegidos por la Ley de Imprenta, instrumento jurídico vigente que no puede ser soslayado en la relación Estado, Sociedad Civil y Sociedad Política por intereses partidarios.

 

Los legisladores tienen el deber y la obligación de respetar el ordenamiento jurídico nacional, por tanto, la Asociación de Periodistas de Cochabamba, a tiempo de solicitar que los medios de comunicación y los periodistas asuman la defensa de la libertad de expresión, manifiestan su rechazo a este intento de controlar el trabajo periodístico por razones político partidarias.

 

Cochabamba, 3 de diciembre de 2017

 

Directorio de la Asociación de Periodistas de Cochabamba

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Legitimar la elección de magistrados

Constantino Rojas Burgos

El Organismo Electoral Plurinacional intensifica la campaña de información para que los electores asistan a las urnas el 3 de diciembre a la elección de los magistrados. Por su parte la oposición desarrolla otra cruzada pidiendo que la ciudadanía vote nulo. Asimismo, el oficialismo condena y minimiza la actitud de la oposición señalando que se atenta contra de la democracia y que no se quieren cambios en la justicia.

El Organismo Electoral hace uso de la radio, la televisión y los medios impresos para motivar por elvoto válido y no hacen referencia a La Ley de Régimen Electoral que reconoce tres tipos de voto: válido, blanco y nulo. Será la ciudadanía que asuma la decisión de elegir una de las tres alternativas, sin presiones que después sirvan de argumento para minimizar o maximizar los resultados a favor de uno.

Por lo que se percibe en la campaña de información, al Tribunal Supremo Electoral no interesa tanto los candidatos que se postulan a las Elecciones Judiciales, su interés estácentrado para que el elector vote válido, independientemente de los cuestionamientos que surgen de la sociedad civil y la sociedad política, además de la ausencia de control social que reciba las actas electorales y legitime una elección transparente, que no dé lugar a observaciones que invaliden el proceso electoral.

La oposición hace uso de su derecho democrático para hacer campaña en el espacio público: Plazas, calles avenidas, parques, medios de comunicación, además de las redes sociales para exhortar por el voto nulo, porque los 96 candidatos que aprobaron el proceso fueron elegidos por la Asamblea de Senadores y Diputados oficialistas, a funcionarios públicos, militantes del Movimiento Al Socialismo y candidatos vinculados con el Gobierno.

El oficialismo por su parte promueve el sufragio por el voto válido, porque según ellos, se trata de cambiar la justicia, de incentivar la elección de magistrados para impulsar la democracia en el país, dejando de lado la “dedocracia” del pasado y que la ciudadanía elija a las autoridades judiciales, después de un proceso de elección de candidatos al que defienden a “capa y espada”.

Por su parte la ciudadanía continúa en la incertidumbre, porque no se conoce a los candidatos por los que debe votar en las elecciones judiciales, pero también porque se sospecha que los magistrados elegidos garantizarán la reelección del presidente y del vicepresidente, pese a que en el referéndum del 21 de febrero de 2017 dijeron no a la modificación de la Constitución Política del Estado.

Las redes sociales constituyen también un espacio donde la ciudadanía que no tiene nada que ver con la oposición ni el oficialismo, manifiestan sus percepciones sobre este proceso viciado por el mismo Gobierno, del que quieren sacar ventaja para que el soberano avale con su voto, la elección de candidatos seleccionados en función del partido de gobierno que quiere eternizarse en el poder.

Ante estas posiciones divergentes, lo que esta claro es que los magistrados serán elegidos con un mínimo de porcentaje de votos válidos como ocurrió el año 2011, por el descontento de los bolivianos a todo un proceso cuestionado desde su inicio. Los magistrados tendrán legalidad, pero no legitimidad.

Todo apunta a que voto nulo, será la expresión de un descontento más o menos generalizado de los bolivianos, por la actitud del Gobierno de imponer su criterio a raja tabla. Si el 2011 el voto nulo fue del 60%, ahora se estima que el porcentaje será superior, aunque se quiera minimizar y restarle valor y declarar que se trata de un atentado a la democracia o que es inmoral.

 

El autor es periodista y docente universitario

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Unas referencias históricas

Constantino Rojas Burgos

La creación del Programa de Comunicación Social tiene cuatro momentos históricos de relevancia, que le confieren la mayoría de edadal cumplir 20 Años de vida institucional. Una universidad pública como San Simón acoge a estudiantes de colegios fiscales, privados y de convenio, provenientes de las provincias y el cercado de Cochabamba y de otros departamentos del país.

 

El primero,que certifica su nacimiento tiene relación con la organización de un Seminario interno en la Carrera de Sociología, un 14 y 15 de noviembre de 1997 donde se aprobó el perfil académico de Comunicación Social, a solicitud del Lic. Marcos Campero Marañón, dependiente de Sociología en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociología, como consta en un informe de Secretaria Administrativa N° 221/01 de junio de 2001.

 

Asimismo, el30 de enero de 1998, —segundo momento—, con Resolución del Consejo Facultativo 04/98, se aprueba la creación del Perfil del Comunicador Social, refrendado por el Comité Académico del Consejo Universitariosegún acuerdo 001/98 de 10 de febrero de 1998 —tercer momento— un 3 de marzo de 1998 se avala la Resolución del Comité Académico en el Consejo Facultativo de Ciencias Económicas y Sociología, y en este mismo mes, —cuarto momento histórico— dar inicio a clases del primer semestre del Programa de Comunicación Social.

 

Un logro trascendental en este recuento histórico es haber alcanzado la condición de carrera, después de cumplir los requisitos exigidos por el sistema universitario: tener una primera promoción, desarrollar una evaluación del programa y efectuar consideraciones de orden económico, sin que afecte el presupuesto universitario. El 04 de noviembre de 2004, aprobado el nuevo rediseño curricular, se emitió una Resolución Rectoral dando lugar a la transformación de Programa a Carrera de Comunicación Social.

 

En febrero del 2005 se implementó el nuevo rediseño curricular con un Plan de Estudios para estudiantes de primero a quinto semestre y se desarrolla un proceso de homologación, compensación y convalidación de materias a través de la Unidad de Provisión de Sistemas Informáticos de la UMSS. En mayo de 2005 la carrera de Comunicación Social se incorporó a la estructura de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.

 

El segundo semestre de 2006, a solicitud de la Carrera de Comunicación Social, la Facultad y las autoridades de la Dirección de Planificación Académica (DPA) posibilitaron la titularización de docentes, por el Proceso de Admisión, Selección y Evaluación Docente en el marco del Estatuto Orgánico, logrando titularizar 16 docentes para 22 materias ofertadas en una Convocatoria Pública y que se extendió también a las carreras de Psicología y Lingüística Aplicada a la Enseñanza de la Lengua (LAEL)

 

Finalmente, en mayo de 2007 concluyó el proceso de fortalecimiento de la Carrera de Comunicación Social, con la elección del Director con participación del co gobierno paritario docente estudiantil y que además posibilitó consolidar la participación de docentes y estudiantes en Consejos de Carrera, Facultativo y Universitario con representantes elegidos democráticamente.

 

Noviembre de 2017, transcurridos 20 años de vida institucional, la Carrera cuenta con un laboratorio de computadoras donde los estudiantes editan audio e imágenes para la producción radial y televisa. Se dispone de la Unidad de Producción Audiovisual, del Set de televisión y de Radio San Simón 102.4 FM, que posibilita conjuncionar un proceso de enseñanza – aprendizaje desde la teoría y la práctica.

 

La carrera en sus 20 años, sin duda, permitió reforzar una estructura académica en la formación de comunicadores, que ahora trabajan en ministerios, medios de comunicación, Organizaciones No Gubernamentales, entidades públicas y privadas que requieren profesionales al servicio del país.

 

El autor es periodista y docente universitario

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LA CENICIENTA DEL MUNICIPIO

Constantino Rojas Burgos

Villa Rivero, pueblo donde se encuentra el Gobierno Autónomo Municipal de la Segunda Sección de Punata (El Valle Alto de Cochabamba), hace ya dos gestiones consecutivas está en manos de Alcaldes y Concejales que provienen de la comunidad de Aramasi. Asumen el Gobierno Municipal tras ganar las Elecciones con el Movimiento al Socialismo (MAS) en menoscabo del propio lugar que no se favorece con obras que contribuyan a mejorar la calidad de vida de los mueleños.

 

Aramasi, distante a 3 kilómetros de Villa Rivero, cuenta con 3.740 habitantes debido a un proceso de urbanización, en el cual, a pesar de no vivir en la comunidad, se inscriben en el padrón electoral para ejercer su derecho al voto en la misma, a la que se trasladan días antes de la Elección y retornan a sus lugares de origen transcurrido el conteo de votos.

 

En cambio en Villa Rivero, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) del total de población de 8.135 (Censo 2012) cuenta hoy solo con 671 habitantes, debido a la migración de los mueleños hacia otras latitudes del país, por razones de trabajo, estudio, nueva residencia, tienen menos posibilidades de lograr espacios de poder en la Alcaldía.

 

El problema no es que las autoridades municipales procedan de la comunidad de Aramasi, el inconveniente está en que todo el personal técnico que trabaja en el municipio viene de la misma comunidad o de lugares aledaños al Valle Alto y los mueleños que viven en el lugar, no tienen posibilidades de trabajar en dependencias de la Alcaldía.

 

Por otra parte, la dificultad está en el presupuesto irracional que se destina para construir obras en Aramasi. Al extremo que en el pueblo, con motivo del 102 aniversario del cambio de nombre de Muela a Villa Rivero, el 12 de octubre pasado, el gobernador Iván Canelas ofreció por tercer año consecutivo la construcción de un museo en honor a Gualberto Villarroel y a la fecha, no pasa nada.

 

Adicionalmente, de Villa Rivero se trasladan materiales de construcción: piedras, cascajo y arena para ejecutar obras en Aramasi, a vista y paciencia de los habitantes que viven en el pueblo y que no reaccionan ante esta actitud de menosprecio del Alcalde David Siles Herbas y sus concejales, que no participan de las actividades que organizan las Unidades Educativas, la Junta Administradora de Agua Potable y la Junta Vecinal, con quienes mantienen distancia.

 

En la reunión de la Junta del Agua del sábado 28 de octubre pasado, se informó que el Alcalde pone trabas para la instalación de gas en Villa Rivero que cuenta con la aprobación de Yacimientos para el año 2018. Sin embargo, Aramasi ya dispone de la planimetría y el presupuesto para recibir la dotación de este servicio. Lo paradójico es que la matriz de la tubería de gas debe pasar por Villa Rivero, pero no contará con el servicio sino hasta después que haya sido instalado en Aramasi. Los socios insistieron en tomar medidas de presión para que Villa Rivero sea el primero en recibir el servicio.

Villa Rivero está convertida en la cenicienta del municipio, frente a la indiferencia y apatía de los residentes mueleños en Cochabamba, que ni asisten a las reuniones y que necesitan un cambio de actitud para con su pueblo.

 

El autor es periodista y docente universitario

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Gremios universitarios sin horizonte

Constantino Rojas Burgos

De un tiempo a esta parte, la Federación Universitaria Docente (FUD) y el Sindicato de Trabajadores Administrativos de la Universidad Mayor de San Simón (SITUMSS) no representan los intereses y reivindicaciones de sus afiliados. Prácticamente han sido cooptados por las autoridades universitarias que tienen injerencia en las decisiones internas que se asumen en cada gremio.

 

Un ejemplo claro de esta afirmación es la ausencia de convocatoria para Asamblea Docente y de Administrativos evitando la discusión y el planteamiento del incremento del 7 por ciento a que a la fecha (octubre) no se viabiliza, pese a existir un Decreto Supremo que eleva el techo salarial del Presidente. No se deja espacios de interacción en los gremios que permitan expresar formas de presión surgida de las bases en el cumplimiento de una norma nacional.

 

La posición de la FUD es clara, total lealtad al Rector que fuera su Secretario Ejecutivo antes de asumir el cargo de autoridad vía Claustro Universitario en octubre de 2016. La FUD ahora constituye un espacio para catapultar a las autoridades en funciones de poder. En la comunicación de la FUD a sus afiliados vía correo electrónico, con preferencia solo envían mensajes de las actividades deportivas a la que parece dedican mayor importancia, y una que otra vez envía convocatorias a becas de la Dirección de Relaciones Internacionales y Convenios.

 

La directiva de la FUD no reacciona para nada contra el atropello a los docentes. No convoca a Asambleas ni ordinarias ni extraordinarias, no se manifiesta en lo absoluto ante los problemas nacionales: TIPNIS, Elección de Magistrados, Acción de Inconstitucionalidad Abstracta para la cuarta reelección del Presidente y Vicepresidente del Estado Plurinacional, ni presiona ni interpone sus buenos oficios para exigir el respeto a la institucionalidad de la Universidad.

 

Tampoco expresa su posición con referencia al Congreso Institucional que permita revisar, modificar, y/o actualizar el Estatuto Orgánico después de 28 años de vigencia para encarar con seriedad los nuevos desafíos que plantea el Siglo XXI. La ansiada y larga espera de la Titularización de Docentes Extraordinarios sigue en vilo, lo mismo que la aprobación de un nuevo Reglamento de Procesos Universitarios y la instauración de sus Tribunales respectivos que den lugar a la democracia universitaria libre de toda interferencia.

 

Similar actitud ocurre en el SITUMSS, que al igual que la FUD ha sido cooptado y controlado por las autoridades universitarias, de manera que asume una actitud de silencio e indiferencia. En las elecciones del gremio se sabía a voz en cuello a qué tendencia respondía el nuevo directorio y los hechos ahora nos dan la razón. Además del mutismo y la complicidad de sus afiliados que muestran total apatía para reclamar sus derechos, junto a su Directorio permiten la distorsión de los principios que rigen su organización.

 

La democracia representativa faculta que como electores deleguemos a través del voto la responsabilidad a un frente, para que asuma la defensa de los intereses del gremio, pero esa representación delegada es utilizada para defender intereses de grupo, distorsionando y negando el derecho que tienen los docentes y administrativos de expresarse a través de sus organizaciones como mandan sus estatutos.

 

Las organizaciones sindicales, sean fabriles, mineras, universitarias, etc., tienen la obligación de asumir la defensa de los intereses sociales, políticos y económicos de sus afiliados a quienes representan sin distinción de ninguna naturaleza. La FUD y el SITUMSS, por su naturaleza, deberían tomar distancia de las autoridades manteniendo independencia sindical por el bien de la universidad y de la totalidad de sus afiliados que esperan protección y resguardo de sus dirigentes.

 

El autor es periodista y docente universitario

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OBRAS MALDECIDAS POR LA OPOSICIÓN

Constantino Rojas Burgos

Culpabilizar a otros por las obras que el Gobierno construye y que se caen porque Celima Torrico — Ex ministra de Gobierno, dice que están “qhenchachadas por la oposición”, es un argumento que no tiene valor y que se cae en el vacío al igual que dichas obras. Se caen puentes, edificios, tinglados, carreteras, canchas deportivas donde se invirtió una millonada de dinero del Estado, que no cumplen una función social y para colmo quedan inutilizados como el puente de la Avenida Independencia y 6 de agosto en Cochabamba.

 

La palabra quechua qhenchachasqa, quiere decir desdichado, contaminado de mala suerte y de maldiciones. Además se refiere a las relaciones sociales entre las personas a quienes se puede dar un trato despectivo, por ser malvado, perverso, inclinado a las malas costumbres. No tiene nada que ver con las obras que implican uso de materiales, equipamiento, infraestructura  y recursos humanos que pueden dar consistencia a la obra que se construye.

 

Por tanto, las obras no se caen porque están maldecidas o porque tienen mala suerte, se caen por diversos factores que inciden en la duración y la resistencia a largo plazo. Por ejemplo, la  calidad de materiales de construcción, la solidez del suelo, el peso del edificio.  En el caso del Cercado de Cochabamba, se dispone de un suelo húmedo e inestable y se aconseja que no se construyan edificios altos.

 

Depende también de la conciencia de los contratistas y de los albañiles que cometen errores de cálculo y mezcla, usar materiales de baja calidad por ahorrar y equilibrar ingresos, además cubrir el “diezmo” que dicen que se estila pagar en todas las licitaciones de obras de las entidades públicas, que son también un riesgo para que las obras no estén garantizadas en cuanto a calidad, resistencia y duración.

 

Por otra parte, la tradición nos enseña que antes de construir, se aconseja q’oar y ch’allar el inicio de la obra, para alejar la mala suerte y los malos espíritus que podrían intervenir en un ánimo negativo entre los trabajadores. Esta tradición está presente en todos los confines de nuestra patria boliviana.

 

Señalar que las obras del Gobierno “están maldecidas por la oposición” implica que no se asume conciencia del daño que se provoca en la ciudadanía, siendo el control y la supervisión su plena responsabilidad, de aquellas obras que se encaran con recursos del Estado, que a veces, se gastan sin que responda a una necesidad, solo para favorecer a sus militantes que se benefician de la licitación de obras.

 

¡Basta ya de decir que la oposición es la culpable de todos los desastres que ocurren en el país! Si las obras se construyeran con seriedad y responsabilidad, el mismo Gobierno saldría fortalecido en el imaginario colectivo, incluso de la oposición, que no tendría argumentos para cuestionar el accionar de sus obras, si se trabaja con criterio técnico y administrativo, que ahora perjudica al erario nacional.

 

Sería recomendable que las autoridades gubernamentales dejen de expresar ideas inconexas y faltas de sentido, que solo buscan la censura y generan el repudio de la ciudadanía, que no tiene más remedio que aguantar lo que dicen y hacen nuestras autoridades en función de poder. Mariano Melgarejo, el ex presidente de la República de Bolivia, con sus dichos y hechos,  se queda pequeñito frente a tantas lenguas sueltas que ahora existen en el proceso de cambio.

 

El autor es periodista y docente universitario

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PUROS MECANISMOS DE DEFENSA

Constantino Rojas Burgos

Una serie de discursos y declaraciones a los medios de comunicación de parte de las autoridades de Gobierno que se manifiestan en diferentes contextos, contribuyen a restar confiabilidad y credibilidad de la ciudadanía  y que en las redes sociales reaccionan de manera despectiva, restándole valor y expresando insultos, juicios de valor y adjetivos calificativos de toda naturaleza, que se convierten en una especie de termómetro para medir la percepción de la ciudadanía en torno al Gobierno: Presidente, Vicepresidente, Senadores, Diputados, además de sus dirigentes políticos.

 

Cada vez que las autoridades del gobierno declaran a los medios, se refieren a ideas desatinadas, irracionales y fuera de sentido, decir por ejemplo que “el sol se va a esconder y que la luna se va a poner a llorar”, o que “la oposición son los medios de comunicación”, o “somos pobres, no somos corruptos, cuando muera el nuevo marido de Claudia tendrá que pagar la deuda del departamento” o señalar que la “Independencia de poderes es una doctrina norteamericana” para justificar una reelección por cuarta vez consecutiva, como si la Constitución Política del Estado la habrían aprobado en Estados Unidos.

 

Tal parece que las autoridades hacen esas declaraciones con la intencionalidad de aparecer en la agenda noticiosa de los medios y que se refieren a hechos, personas, acontecimientos históricos, modelo económico como parte del show y del espectáculo para estar presentes en los noticieros. Además,  en el intento de lograr desviar el interés sobre temas que son de preocupación de la ciudadanía: corrupción, narcotráfico, obras mal ejecutadas y que olviden de esos hechos y que más bien se ocupen de las declaraciones que finalmente provocan risa, rabia e impotencia.

 

Estas declaraciones están acompañadas de insultos, adjetivos calificativos, juicios de valor hacia dirigentes políticos que no comulgan con “el proceso de cambio”, descalificando y haciendo referencia a hechos del pasado.  En algunos casos lo hacen con agresividad, sorna o burla que los psicólogos llamarían mecanismos de defensa, que sirven de careta para no ver más allá de sus ojos y de su conciencia, aquellos aspectos que deberían llamarles la atención para buscar una enmienda o para corregirla.

 

Los psicólogos dirían que apelan a estos mecanismos de defensa para evitar o disminuir sentimientos de culpa y remordimientos de la conciencia, a fin de no reconocer y admitir que actúan al margen del respeto de la normativa y la buena costumbre y que buscan justificar sus actos invocando a explicaciones que no tienen sentido ni coherencia y que más bien provocan risa o rabia en la ciudadanía que tiene que aguantarse de esos despropósitos que están fuera de lugar.

 

En otros casos, estos mecanismos de defensa se expresan con cierto negativismo hacía los que piensan diferentes, a través de la crítica, del ataque al contrario y la desvalorización que ya es una característica del actual Gobierno, comparando con que “antes era peor”, para no aceptar que ahora el “proceso de cambio” es igual o es peor que antes en temas de empleo, construcción de hospitales, hechos de corrupción, funcionarios públicos involucrados con el narcotráfico, que otra vez le restan credibilidad a sus discursos o declaraciones que ya nadie se la cree.

 

La Constitución Política del Estado se sustenta en los valores de unidad, inclusión, dignidad, libertad, solidaridad, reciprocidad, respeto, complementariedad, armonía, transparencia, equilibrio, igualdad de oportunidades, equidad social y de género en la participación, bienestar común, responsabilidad, justicia social  distribución y redistribución de los productos y bienes sociales, para vivir bien”. Nada más certero que cumplan esos Principios, Valores y Fines del Estado.

 

El autor es periodista y docente universitario

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NOS QUEDAMOS SIN DEFENSOR

Constantino Rojas Burgos

El Defensor del Pueblo David Alonzo Tezanos Pinto, definitivamente, resultó ser funcional al gobierno, porque en todas sus presentaciones públicas no hace otra cosa que defender los intereses de un partido político en función de poder. El gobierno logró cooptar y controlar al Defensor en detrimento de la imagen y del cargo que este detenta, por el voto y la confianza de la Asamblea Plurinacional que le puso en el cargo, tras una elección y entrevista pactada de antemano.

 

Es tan evidente esta disociación entre el Defensor del Pueblo y la ciudadanía que acude  en busca de protección y defensa de sus derechos vulnerados, que la respuesta es de evasión, falta de criterio, silencio, indiferencia y una defensa descarada de las instituciones gubernamentales que permanentemente son cuestionadas por el pueblo y que para el Defensor no tiene importancia, porque asume una actitud de sometimiento, de obediencia, lealtad y servilismo con sus padrinos que le permitieron acceder al cargo.

 

Ahora la Defensoría del Pueblo, controlada por el gobierno, perdió la confianza y la credibilidad forjada desde el año 1988, cuando Ana María Romero de Campero fue nombrada por el Congreso Nacional para defender los derechos universales. Hasta el año 2003 defendió a cocaleros, trabajadoras del hogar, mineros rentistas, presos de las cárceles, indígenas, asumió la defensa de la democracia, las redes de proxenetismo, trata y tráfico de personas, pero siempre en un tono reflexivo y conciliador cumpliendo el mandato constitucional, al extremo que el presidente Gonzalo Sánchez de Lozada sintió incomodidad frente a las intervenciones de Campero en busca de respeto de la dignidad de las personas.

 

Waldo Albarracín, quien sucedió a Romero Campero como Defensor del Pueblo en diciembre de 2003, con su larga experiencia de la Defensa de los Derechos Humanos desde la presidencia de la Asamblea Permanente, siguió la misma actitud de independencia y de distancia de las esferas del poder, siendo portavoz de las quejas y reclamos de la ciudadanía frente a los abusos de poder, que le dieron credibilidad y confianza, por la claridad y la valentía con que asumía el cargo, en beneficio de la población afectada por las autoridades de gobierno.

 

Esa credibilidad en el Defensor del Pueblo siguió intacta con la elección de Rolando Villena, un obispo de la Iglesia Metodista y también presidente de la Asamblea de Derechos Humanos de Bolivia. Al gobierno del MAS le salió el tiro por la culata, porque se pensó que Villena le sería funcional y servil, pero a lo largo de cinco años resultó ser dificultoso para las autoridades en función de poder por su posición intransigente de la defensa de los derechos humanos y que prácticamente concluyó su gestión en medio de cuestionamientos y de entredichos con las esferas de poder.

 

Después de 18 años de contar con un Defensor del Pueblo fortalecido institucionalmente, con un nivel de confianza y credibilidad elevada de parte de la población boliviana, a partir de mayo de 2016, con la elección de Tezanos Pinto como Defensor del Pueblo, se fue desmoronando de a poco y dejando de lado el horizonte que le asigna la propia Constitución Política del Estado Plurinacional que señala que la “Defensoría del pueblo es una institución con autonomía funcional, financiera y administrativa, en el marco de la ley. Sus funciones se regirán bajo los principios de gratuidad, accesibilidad, celeridad y solidaridad. En el ejercicio de sus funciones no recibe instrucciones de los órganos del Estado”.

 

El Ombudsman (Suecia 1809) bajo el cual se inspira El Defensor del Pueblo se constituye en portavoz de quejas, recoge los reclamos de la población frente a los abusos del poder e interviene para que sean corregidos por las autoridades que infringen la ley. Nada de eso ocurre ahora. Nosotros, el pueblo nos quedamos sin Defensor del Pueblo.

 

 

El autor es periodista y docente universitario

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La danza de entrenadores

Constantino Rojas Burgos

El performance de los equipos bolivianos que participan en competencias deportivas internacionales definitivamente tiene muchos altibajos, al colmo que ya no podemos ganar ni de locales ni aprovechando la altura que ya no es un mito para nadie. Es más, incluso perdemos en nuestra propia cancha. Ni qué decir cuando nuestros equipos están de visitantes, salvo excepciones.

Para no  buscar culpables solo en unos, la responsabilidad recae en los dirigentes, los directores técnicos y los jugadores,  que están siempre en la cuerda floja, tanto afán y entusiasmo en declaraciones a los medios, pero al final terminamos vapuleados y con la idea de haber jugado tan bien, pero para perder como siempre y en complicidad con los periodistas deportivos que endiosan a los equipos locales.

Con referencia a los dirigentes, todo el tiempo están mirando al extranjero para contratar directores técnicos que se llevan unos salarios incluso por encima del tope salarial asignado por el Gobierno a los trabajadores del país. Técnicos extranjeros que ganan salarios descomunales para que sus jugadores no respondan a la altura del salario que gana un entrenador.

Directores técnicos que además imponen su ayudante de campo, kinesiólogo, utilero, todo en paquete, como si en el país no existieran recursos humanos, que son desaprovechados ante la paciencia y la tolerancia de los dirigentes, que no hacen nada para cambiar esta situación anómala que solo ocurre en Bolivia.

La promesa de la renovación de jugadores se queda solo en promesa, son los mismos jugadores que cambian de un club a otro, a los que juegan en el extranjero los “legionarios” que tampoco aportan a la selección, más que gastar enormes recursos económicos para traerles al país y tenerlos en la banca de suplentes. No se promocionan nuevos jugadores porque implica un proceso a largo plazo, solo se busca salvar el momento con lo mejor que se tiene.

Otro fenómeno en el que los hinchas somos espectadores pasivos, tiene relación con el cambio permanente y continuo de los directores técnicos del fútbol, —que siempre están en la cuerda floja— y que dependen de resultados de cada partido, cuando ganan hay algarabía de su público, cuando empata o pierde —más si es de local— el culpable es el técnico que no hizo cambios adecuados, culpabilizan al árbitro, juez de línea, preparador físico, todo para encubrir una serie de acciones y reacciones que no hacen más que perjudicar al equipo, una institución deportiva que sobrevive los avatares del deporte.

 

Los jugadores también tienen su cuota aparte, en los equipos, en general, tienen un grupo privilegiado que recibe el apoyo de sus dirigentes y de los técnicos y que su rendimiento en el campo deportivo depende del humor y del trato económico que reciben en el club que militan.

Pero, definitivamente los culpables al final resultan ser los directores técnicos que siempre están en el ojo de la tormenta y que en los clubes se cambian como si fueran calcetines. No se ofrece la confianza necesaria para que pueda iniciar un proceso a largo plazo y que rinda frutos en beneficio del club, que además, están con problemas económicos porque el público hace tiempo dejó de ir al estadio para apoyar a su equipo.

Es hora para que los dirigentes de la Federación Boliviana de Fútbol —que ahora están en pugna—, los dirigentes de los clubes deportivos, los directores técnicos y los jugadores cambien de actitud, en beneficio del fútbol que se debe a su hinchada y que va perdiendo fe en el deporte de multitudes.

El autor es periodista y docente universitario

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