REREELECCION

Legitimar la elección de magistrados

Constantino Rojas Burgos

El Organismo Electoral Plurinacional intensifica la campaña de información para que los electores asistan a las urnas el 3 de diciembre a la elección de los magistrados. Por su parte la oposición desarrolla otra cruzada pidiendo que la ciudadanía vote nulo. Asimismo, el oficialismo condena y minimiza la actitud de la oposición señalando que se atenta contra de la democracia y que no se quieren cambios en la justicia.

El Organismo Electoral hace uso de la radio, la televisión y los medios impresos para motivar por elvoto válido y no hacen referencia a La Ley de Régimen Electoral que reconoce tres tipos de voto: válido, blanco y nulo. Será la ciudadanía que asuma la decisión de elegir una de las tres alternativas, sin presiones que después sirvan de argumento para minimizar o maximizar los resultados a favor de uno.

Por lo que se percibe en la campaña de información, al Tribunal Supremo Electoral no interesa tanto los candidatos que se postulan a las Elecciones Judiciales, su interés estácentrado para que el elector vote válido, independientemente de los cuestionamientos que surgen de la sociedad civil y la sociedad política, además de la ausencia de control social que reciba las actas electorales y legitime una elección transparente, que no dé lugar a observaciones que invaliden el proceso electoral.

La oposición hace uso de su derecho democrático para hacer campaña en el espacio público: Plazas, calles avenidas, parques, medios de comunicación, además de las redes sociales para exhortar por el voto nulo, porque los 96 candidatos que aprobaron el proceso fueron elegidos por la Asamblea de Senadores y Diputados oficialistas, a funcionarios públicos, militantes del Movimiento Al Socialismo y candidatos vinculados con el Gobierno.

El oficialismo por su parte promueve el sufragio por el voto válido, porque según ellos, se trata de cambiar la justicia, de incentivar la elección de magistrados para impulsar la democracia en el país, dejando de lado la “dedocracia” del pasado y que la ciudadanía elija a las autoridades judiciales, después de un proceso de elección de candidatos al que defienden a “capa y espada”.

Por su parte la ciudadanía continúa en la incertidumbre, porque no se conoce a los candidatos por los que debe votar en las elecciones judiciales, pero también porque se sospecha que los magistrados elegidos garantizarán la reelección del presidente y del vicepresidente, pese a que en el referéndum del 21 de febrero de 2017 dijeron no a la modificación de la Constitución Política del Estado.

Las redes sociales constituyen también un espacio donde la ciudadanía que no tiene nada que ver con la oposición ni el oficialismo, manifiestan sus percepciones sobre este proceso viciado por el mismo Gobierno, del que quieren sacar ventaja para que el soberano avale con su voto, la elección de candidatos seleccionados en función del partido de gobierno que quiere eternizarse en el poder.

Ante estas posiciones divergentes, lo que esta claro es que los magistrados serán elegidos con un mínimo de porcentaje de votos válidos como ocurrió el año 2011, por el descontento de los bolivianos a todo un proceso cuestionado desde su inicio. Los magistrados tendrán legalidad, pero no legitimidad.

Todo apunta a que voto nulo, será la expresión de un descontento más o menos generalizado de los bolivianos, por la actitud del Gobierno de imponer su criterio a raja tabla. Si el 2011 el voto nulo fue del 60%, ahora se estima que el porcentaje será superior, aunque se quiera minimizar y restarle valor y declarar que se trata de un atentado a la democracia o que es inmoral.

 

El autor es periodista y docente universitario

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