Medios de comunicación

Género
“Los medios de comunicación uruguayos tomaron esto como noticia solo cuando provenía del ámbito político y entonces le daban importancia, pero cuando provenía del ámbito policial, se quedaba en él y no desarrollaban el tema”, señaló Sanseviero

DESAFIOS ÉTICOS EN LA COBERTURA

Bernardo Poma Ulo

La tarea periodística resultó central para informar a la población acerca de la denuncia del delito de violación y otros actos delictivos cometidos en la Asamblea Legislativa Departamental de Chuquisaca el 20 de diciembre de 2012, de tal forma que, sin este servicio noticioso, tales hechos podrían haber quedado encubiertos y sus autores impunes.

La información pública sobre presuntos delitos, en todo caso, requiere la consideración y aplicación de recomendaciones ético-profesionales —además de normas legales— que resguardan los derechos a la dignidad, privacidad y a la presunción de inocencia de las personas involucradas. El incumplimiento de esas normas éticas puede llevar a medios y periodistas a desbordar su tarea informativa e incluso incurrir a en extremos que pueden vulnerar los derechos ciudadanos.

En ese sentido, al contrastar las recomendaciones de cuatro códigos de ética periodística del país[2] con la cobertura de los hechos acaecidos en la ciudad de Sucre el pasado 20 de diciembre, el Observatorio Nacional de Medios (ONADEM) estudió los aciertos y desaciertos técnico-profesionales y los evaluó considerando las condiciones sociales y políticas del trabajo de prensa. Dado que la denuncia pública se hizo casi un mes después[3], el monitoreo se realizó entre el 15 y 18 de enero de 2013 y contempló un total de 82 notas informativas, correspondientes a 5 diarios (Correo del Sur, La Razón, Página Siete, Cambio, Opinión y El Deber) y 9 redes televisivas en su emisión efectuada desde la ciudad de La Paz (Unitel, RTP, Bolivisión, BTV, ATB, Red UNO, Cadena A, Gigavisión y PAT). En titulares (sólo de prensa), entradas y desarrollo de notas, específicamente, se estudió el tratamiento y denominación del hecho, las víctimas y los acusados.

En principio, cabe decir que todas las notas estudiadas tomaron el recaudo ético-periodístico de no publicar el nombre de las personas en situación de víctimas. También, en una parte considerable de las noticias, se tomó el recaudo de no referirse a la violación como delito juzgado, antecediendo a la mención de los hechos los adjetivos correspondientes (“presunto”, “supuesto”[4] o bien “posible” delito), tanto en las entradas noticiosas como en el desarrollo de las informaciones (en promedio 33% en prensa y 53% en televisión).     

Sin embargo, la cobertura de prensa y televisiva no abordó de manera integral el conjunto de hechos del 20 de diciembre, sino que se concentró en los pormenores de los delitos de índole sexual (la violación,  y con menor frecuencia el acoso), apoyándose en el “vídeo del escándalo”[5].

El enfoque periodístico del “escándalo”: el tratamiento del hecho

En ese sentido, las modificaciones televisivas de imagen y audio del “vídeo del escándalo” mostraron y resaltaron los detalles de los “delitos sexuales”, lo cual determinó el enfoque noticioso predominante y la denominación recurrente del hecho: “escándalo sexual”. Así, primaron los pormenores del “acto sexual” y quedó sin abordaje periodístico el contexto inmediato, como las desigualdades de género y las responsabilidades o circunstancias políticas, policiales e incluso judiciales que no permitieron la denuncia oportuna del mismo.

Denominación del hecho en la entrada noticiosa televisiva (%)


Ahora bien, las principales denominaciones del hecho, como “escándalo sexual”, resultaron más llamativas que explicativas. Junto al uso correcto de los adjetivos “presunto” y “supuesto” en la construcción de noticiosa, hubo imprecisiones:

a)    “Escándalo sexual”: dado que no existe tipificación de delito con esos términos; por tanto, la Fiscalía no pudo haber pedido su investigación ni de los “involucrados” en él, como lo señalaron varias entradas televisivas e incluso titulares de prensa.

b)    El tratamiento, en las entradas, como “escándalo”, incluso como “presunto” y “supuesto” (delito sexual), no aclaró ni mencionó la investigación legal por “uso indebido de bienes públicos”[6].

c)    Aunque en menor proporción, varias entradas y titulares, sin usar términos de recaudo (presunto o supuesto) dieron por consumado y juzgado el hecho. La expresión de una red televisiva resume y ejemplifica este extremo: “violación es violación y es lo que sucedió...” (Levántate Bolivia, Cadena A, 17/01/13). De ello, resultó otra imprecisión, dado que la Fiscalía tampoco decidió la investigación de la “violación”, sino hasta cinco meses después.  

d)    Así, se estableció otra característica del enfoque periodístico: la tendencia a la reducción del hecho a un solo delito y a una sola víctima, de los cuales se habló con énfasis y reiteración. En efecto, las entradas noticiosas estudiadas no hicieron referencia al otro tipo de abuso, el acoso sexual, que afectó a una segunda mujer, aunque el mismo “vídeo del escándalo” lo mostraba. En el desarrollo de algunas notas sí se abordó este segundo ilícito, pero a partir de las declaraciones de la Fiscalía.

Con todo, de acuerdo al estudio efectuado por el ONADEM, el uso de los adjetivos como recaudos puede resultar insuficiente si no se aplican también los más básicos estándares de calidad informativa como la claridad y la precisión, junto con una pertinente contextualización[7].

Ejemplos de tratamiento del hecho noticioso en titulares de prensa

*Negrillas propias

Las consecuencias en el tratamiento de las víctimas y los acusados

Esa concentración informativa en el presunto delito sexual tuvo al menos dos consecuencias: en el caso de televisión, si bien se resguardó los nombres de las víctimas, se difundió reiteradamente sus imágenes a través del “vídeo del escándalo”, lo cual supuso su identificación, al menos en sus entornos social, laboral o familiar. En ambos medios, el tratamiento de la víctima de la presunta violación se caracterizó por el énfasis en su vulnerabilidad, explicado, según la narración periodística, más por su circunstancial estado de “inconsciencia” o “ebriedad” que por su relación de subordinación laboral respecto de su agresor o por su condición de género, aspectos que sin duda agravan la comisión del presunto delito.

En cuanto al tratamiento de los acusados, varias notas televisivas y de prensa dieron por sentada la culpabilidad del principal sospechoso de violación, mostrándolo como responsable directo de ese delito e, incluso, publicando anticipadamente su nombre, aun sin que hubiese sido formalmente imputado. En todo caso, este aspecto planteó siquiera un dilema ético, dado que si se seguía la recomendación de no publicar el nombre de los acusados, se daba la posibilidad de que los hechos delictivos quedaran impunes y sin siquiera una investigación formal.

En esas condiciones la cobertura periodística televisiva sobrepasó y excedió sus responsabilidades y atribuciones profesionales y éticas al menos en los siguientes sentidos:

-          Realizó una reconstrucción “dramatizada” y reiterada de los hechos con recursos propios de lenguaje televisivo en imagen y audio (círculos rojos, subtítulos interpretativos, música de fondo) con la consiguiente sobreexposición y revictimización de las personas agredidas. En el caso de prensa, algunas notas tomaron forma de crónicas que también reconstruyeron cronológicamente los hechos con recurso a formas literarias. Más que periodística y precisa, entonces, se verificó una representación noticiosa de los hechos tendiente a la “espectacularización”.

-          En televisión, y en una sola ocasión, se procedió en la práctica a juzgar a uno de los acusados que fue entrevistados con un tono agresivo y contrario a las recomendaciones éticas.

Lo que hizo falta en la cobertura

En las condiciones descritas, se hacía necesario un enfoque periodístico que respete y priorice los derechos ciudadanos de todas las personas involucradas, en particular de las que estuvieron en situación de víctimas, sin dejar de informar con precisión sobre los delitos denunciados. Una información con enfoque de derechos habría considerado factores de violencia estructural y de vulnerabilidad de las víctimas: condiciones socio-culturales y políticasaltamente permisivas de prácticas machistas y de discriminación basada en las diferencias de género, específicamente de las mujeres y funcionarias dependientes vulnerables ante el abuso de poder. Así, incluso ante la justicia esa vulnerabilidad quedó en evidencia, dado que el caso legalmente no incluyó  siquiera la investigación por algún tipo de delito de violencia contra la mujer, sino hasta cinco meses después, cuando finalmente una de las víctimas hizo la denuncia por violación.

La observancia de las normas éticas y el enfoque de derechos desde el inicio de la cobertura también habríancontrarrestado la revictimización y el uso abusivo de las imágenes de las víctimas, a través de un lenguaje periodístico preciso y el uso de recursos apropiados, como la pertinente y efectiva difuminación.

Casos como éste plantean una reflexión amplia no sólo sobre la necesaria aplicación de las reglas éticas protectoras de derechos ciudadanos, sino también sobre su pertinencia y aplicabilidad en condiciones tan delicadas y complejas como la estudiada. De manera específica, además de los dilemas éticos, la investigación del ONADEM permitió advertir limitaciones en la formulación y explicitud de estas normas profesionales que debieran contener recomendaciones concretas en relación al tratamiento de las personas en situación de víctimas.




[1]Responsable Metodológico Operativo del Observatorio Nacional de Medios (ONADEM) de la Fundación UNIR Bolivia. El estudio completo se realizó en coautoría con Óscar Meneses Barrancos, investigador del ONADEM.

[2] Los cuatro códigos de ética considerados en el estudio corresponden a las siguientes instituciones: Asociación de la Prensa de La Paz (APLP), Asociación Nacional de la Prensa (ANP), Confederación Sindical de Trabajadores de la Prensa de Bolivia (CSTPB) y Consejo Nacional de Ética Periodística (CNÉP).

[3]El 15 de enero de 2013, Gonzalo Pallares y Marco Sahonero, legisladores de la opositora Alianza por Chuquisaca (APCH), denunciaron que ese 20 de diciembre se había producido un “supuesto acto de violación, consumo excesivo de bebidas alcohólicas y uso indebido de bienes públicos”.

[4]La precisión sobre el uso del término “supuesto” no está contemplada en ninguno de los códigos señalados; sin embargo, dado su uso generalizado en la prensa boliviana y también en la cobertura estudiada, se consideró esa recomendación dada por el Diccionario de dudas del español – Vademécum (http://www.fundeu.es).

[5]“Vídeo del escándalo” fue denominada por los medios una copia “segmentada” de los registros de las cámaras de seguridad de los predios de la Asamblea Legislativa Departamental de Chuquisaca del 20 de diciembre de 2012. El “vídeo” fue reiteradamente difundido y asumido por los medios como indicio e incluso “prueba” de los hechos delictivos. Según el Fiscal de Chuquisaca el registro original tendría una duración de entre seis a siete horas (ver:http://correodelsur.com/2013/01/28/12.php).

[6]Según el Ministerio Público, la apertura del caso por “violación” requería de la denuncia por parte de la víctima, hecho que no ocurrió en el periodo de observación (Ver:http://correodelsur.com/2013/01/28/12.php), sino recién 5 meses después, el 13 de junio de 2013 (ver: http://www.la-razon.com/nacional/seguridad_nacional/Alcibia-Humana-investigados-caso-violacion_0_1854414578.html).

[7]Un conjunto de 14 estándares de calidad técnico-profesional están catalogados y definidos por ONADEM en Medios a la vista. Informe sobre el periodismo en Bolivia 2005-2008, La Paz, ONADEM/UNIR/ABOCCS: 2009 (pp. 21).

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Cultura
“Los políticos de la oposición y oficialismo), todos ellos esperan, que los medios sean capaces de generar bases de un debate en bien de promover una comunicación pluralista”, dijo Tania Delgadillo.

MASMEDIA

Andrés Gómez Vela

Para controlar el poder no basta controlar los poderes político y económico, es esencial, aunque no determinante, controlar el poder mediático. Después de tomar Palacio, los políticos, generalmente, se preocupan por tomar los medios para hacer un masaje mental al quinto poder, es decir a usted. Bajo esa óptica creen que quien controla los mass media controla a la gente, aunque la historia ya demostró, en varias ocasiones, que pueden controlar los medios, pero no la realidad.

Como los medios justifican los fines, los partidos han creado, fundado, comprado o expropiado radios, canales de televisión o periódicos para difundir su ideología, fabricar y hasta falsear realidades.

Una de las agrupaciones más antiguas que tienen un medio es el Partido Obrero Revolucionario (POR). Su periódico “Masas” difunde desde 1954 su ideología y batalla con ideas.  Aunque su circulación no es regular, ya es parte de la historia del periodismo, basta revisar tesis universitarias.

Otros partidos crearon medios no sólo para difundir ideología, sino para manipular la propaganda empaquetándola en información. Uno de ellos fue Acción Democrática Nacionalista (ADN), que controló canal 9 Paceña de Televisión (hoy ATB), a través de un simpatizante, que luego fue embajador en España. Este medio, que rompió el monopolio estatal de la televisión, jugó un papel preponderante en la caída de Hernán Siles Suazo (1982-1985), escribió el investigador Erick Torrico. Posteriormente, la ADN controló Última Hora, donde un tiempo, cuentan  algunos periodistas, dictaba titulares el sensible Mauro Bertero, vocero de Bánzer. Posteriormente, el partido de la flechita compró Radio Libertad. Hoy no le queda ni la sigla.

En la década del 90, un grupo de empresarios gonistas vinculados al MNR, entre ellos los “superministros” de entonces, Fernando Illanes y Fernando Romero, fundaron el periódico La Razón. Ahora este medio está en otras manos. Aunque en algunas ocasiones dijeron que Unitel era emenerrista, no se pudo comprobar la pertenencia a un militante de ese partido. Hoy el partido de la Revolución no controla ni un anuario, salvo que resucite La Calle.

Por esa misma década y con fines proselitistas, el mirista de entonces, Samuel Doria Medina, se compró el periódico Hoy, que era administrado por Carlos Serrate Reich, jefe de Vanguardia Revolucionaria 9 de Abril, una escisión del MNR. Por razones políticas desconocidas, pero por razones periodísticas bien sabidas, ese periódico desapareció. Desde entonces, Doria Medina, decidió dedicarse a negocios más rentables: comida, hamburguesas y cemento, y fundar un partido, Unidad Nacional (UN). Ahora mismo, no hay ningún dato que establezca la propiedad de UN sobre un medio.

Tras una búsqueda minuciosa de las posibles inversiones del Movimiento Sin Miedo (MSM) en medios o al menos en una página digital, se pudo verificar que no tiene siquiera un mensuario de barrio que funcione en una esquina cualquiera. Es el partido más desmediatizado y, como dijera el presidente Morales, “no entiendo” cómo se alista para las elecciones nacionales de 2014.

¿Qué hay de los Verdes de Rubén Costas? ¿Controla PAT? Verde, verde. Ese canal hace rato que no está en manos ni de Mesa ni de Daher. ¿Red Uno? Más verde, sigue en poder de Ivo Kuljis, que después de haber sido candidato de Condepa y UCS, colgó los guantes de la política. ¿Bolivisión? Sólo cuentan que está cerca de la Plaza Murillo. ¿Cadena A? Verde oscuro. El Deber, imposible, ese diario es de la Familia Rivero. ¿Página 7? Está a mil kilómetros ¿Erbol? ¡Por favor! ¿Gigavisión? Dudo, uno de sus propietarios fue constituyente del MAS.

A propósito del MAS, ¿cuántos medios controla o tiene en su poder? 1, 2, 3, 4, 5… ahora con los dedos de la otra mano.

¿Ya acabó? No le pregunto cuántos son, sólo subrayo que a diferencia de hace años, usted no será huerfanito mediático o huerfanita mediática, tiene facebook, twitter, las redes sociales. Por tanto, así controlen los medios no podrán teñir de azul brumoso la realidad.

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Política
“No conozco quienes son los propietarios”, esa fue la respuesta común entre legisladores del Movimiento Al Socialismo (MAS) y el Movimiento Sin Miedo (MSM) a momento de referirse a las cabezas de los medios de comunicación en Bolivia.

RADIONOTICIEROS DE EL ALTO Y LA PAZ

Vania Sandoval Arenas

La mayoría de las noticias de radio emitidas en El Alto y La Paz se basan en las declaraciones de una sola fuente, sin contraste de parte y contraparte, y priman las áreas de política y sociedad en la cobertura informativa, de acuerdo a los datos de un reciente estudio del Observatorio Nacional de Medios (ONADEM) de la Fundación UNIR Bolivia que fue presentado el pasado martes 18 de junio a periodistas y estudiantes  alteños en las instalaciones de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Pública de El Alto (UPEA).

Las noticias de radio forman parte del menú informativo diario de la mayoría de la población boliviana, tanto en las ciudades como en las áreas rurales. Estudiar los contenidos de los noticieros y el proceso de producción noticiosa es una necesidad para aproximarse al conocimiento del trabajo periodístico en Bolivia.  En ese sentido, el ONADEM llevó a cabo un estudio exploratorio para identificar tendencias en temas y fuentes de los noticieros radiofónicos con más influencia en las ciudades de La Paz y El Alto, con el fin de obtener insumos que permitan una reflexión constructiva para mejorar la calidad del periodismo, entendiendo a la información periodística como un bien colectivo.

En base a una muestra compuesta de cinco noticieros alteños y siete paceños, se analizó la presencia o ausencia de fuentes en las noticias, los temas tratados en ellos y la participación de mujeres y hombres como periodistas y presentadores de noticias. 

Características de las noticias
Las noticias de las radios alteñas y paceñas se caracterizan por tener una sola fuente (el 77% y 81% de las noticias difundidas respectivamente en cada una de estas ciudades), es decir, la declaración de la autoridad (funcionario público) como eje de la noticia) que usualmente aborda temas políticos o ligados a conflictos sociales. La sede de gobierno es el principal centro de las noticias incluso en el caso de las radios alteñas, las cuales tienen el 39% de noticias generadas en La Paz y 34% en su propia ciudad.  Los noticieros paceños tienen el 53% de noticias provenientes de su ciudad y el 5% de El Alto.

Predominio de las fuentes oficiales
En base a los hallazgos de este estudio, se evidencia que no existe una agenda periodística propia con equidistancia respecto de la agenda política “oficial”. Los temas de cobertura están marcados en su mayoría por las autoridades nacionales y locales, así como por los temas de conflicto de la coyuntura nacional. Eso se deduce cuando se analizan las fuentes más usadas (Órgano Ejecutivo) en interacción con la temática política como área priorizada, y en relación con la estructura formal de las noticias donde existe un elevado porcentaje de declaraciones de autoridades mediante conferencias de prensa (notas emitidas sin contraparte en el 19% y 14% de los casos en las radios alteñas y paceñas, respectivamente). Estas fuentes por lo general no son accesibles para entrevistas,  más bien ofrecen información sobre los temas que les interesa posicionar o difundir con un enfoque “oficial”.

Los temas destacados

En cuanto a los temas priorizados, hay diferencias entre los noticieros paceños y alteños. En El Alto, el 43% de las noticias están centradas en el tema de sociedad, expresado generalmente en la cobertura de demandas y conflictos sociales. Los temas ligados a política (anuncios o gestión de autoridades) conforman el 13%. En La Paz, el 30% de los temas son del área política, y el 6% de sociedad. Existe una mayor presencia de fuentes oficiales en los noticieros paceños -las autoridades nacionales conformaron casi la mitad de las fuentes paceñas 49%, en relación a un 38% en El Alto, mientras que en esta última ciudad tienen una importante  presencia los representantes de organizaciones sociales. Los dirigentes de la Central Obrera Regional (COR) y la Federación de Juntas Vecinales (FEJUVE) están en permanente interacción con las autoridades nacionales y locales, no sólo en lo relacionado a temas específicos de la ciudad de El Alto, sino en temas de interés nacional, y son consultados permanentemente por los periodistas sobre diversos tópicos, porque se han constituido en líderes de opinión. Cabe señalar también que ambas organizaciones sociales cuentan con sus propias radiodifusoras.

Más hombres que mujeres en la radio
La mayoría de los que producen y difunden noticias son varones, incluyendo en este dato a periodistas, reporteros, corresponsales y locutores. El 64% en El Alto y el 61% en La Paz son de género masculino.

Datos técnicos
Se consideró dentro de la muestra (con fines referenciales y sin la pretensión de indicar rating o niveles de incidencia) a las radios alteñas Fejuve y Pachamama (FM), Integración, San Gabriel y Cordial (AM); y a las paceñas  Erbol, Red Patria Nueva, Panamericana, Fides, Doble 8 Latina, Cruz del Sur y Qhana (FM). En ambas ciudades se usaron los noticieros meridianos emitidos el 15/11/2012.

El estudio titulado “Noticias de calidad: un desafío para las radios alteñas y paceñas” fue elaborado por Vania Sandoval, Gary Ramírez y Ruddy Laura, con el apoyo de Sujan Morales, bajo la supervisión de Erick Torrico

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Internacional
En el sitio web del diario Ultimas Noticias, el de mayor circulación en el país, Capriles explica que se “confirmó la venta, por decisión mayoritaria de sus accionistas, del consorcio con todas sus empresas, marcas informativas, productos y activos”.

LA GENTE SE INFORMA POR TV, PERO LE CREE A MEDIAS

Unir

En las ciudades bolivianas la gente se informa más por la TV, pero le cree a medias
La televisión es el medio preferido para informarse en las ciudades del país según lo expresaron el 74% de los pobladores urbanos mayores de 18 años. Sin embargo, la televisión despierta convicciones extremas: es a la vez el medio percibido como más y menos creíble (53 y 54% respectivamente) en sus noticieros, de acuerdo al canal y la ciudad.
Preferencia de medios de comunicación para informarse de noticiasEstos datos forman parte de los resultados de la Consulta Ciudadana “Tu Palabra sobre las noticias y el DIC”, realizada por la Fundación UNIR Bolivia mediante el Observatorio Nacional de Medios (ONADEM) y con el respaldo del European Journalism Centre. Entre el 1 y el 8 de diciembre de 2012 se efectuó la consulta en todas las capitales departamentales y el Alto.

Un total de 3.150 personas a partir de los 18 años acudieron voluntariamente a las mesas instaladas por el ONADEM en sitios públicos de La Paz, El Alto, Cochabamba, Santa Cruz, Oruro, Tarija, Trinidad, Cobija, Sucre y Potosí, respondiendo al cuestionario en relación a los medios de difusión, el periodismo, los periodistas, las noticias y el Derecho a la Información y la Comunicación.

Siendo la TV abierta el medio preferido para informarse, son las mujeres (55%) quienes la ven más que los varones (48,9%), en particular las personas de 18 a 44 años (18,8%), quienes prefieren informarse mientras desarrollan actividades laborales u otras. El segundo lugar de preferencia para informarse lo ocupa la radio (50%), que es más escuchada por varones (25,8%) mayores de 45 años (33%).

Informarse para interactuar, más que para ejercer derechos
La principal motivación para acceder a las noticias es enterarse de lo que sucede en Bolivia y en el mundo (72%) y para “estar bien informado” (70%). El interés por informarse de lo que sucede a nivel local --a través de los medios (52%)-- parece ser menor en la mayoría de la población considerando que existen otras formas de conocer los hechos de la realidad municipal o barrial.
noticias en medios de comunicaciónLa primera opción concibe la información como mecanismo para obtener “cultura general, y en menor grado como herramienta de control social o que posibilite ejercer derechos ciudadanos (véase gráfico a continuación). Pese a ello, si aproximadamente la mitad de los encuestados dice que usa las noticias para informarse sobre su municipio, y el 45% para tomar decisiones en su vida cotidiana, ello quiere decir que las noticias cumplen un papel fundamental en la vida pública de los ciudadanos.

La gente califica mejor el trabajo de los periodistas nacionales (en el 40% de los casos señalado como “bueno”) que el de los periodistas locales (evaluado como “regular” en el 38% de los casos).

Se confirma que la gente de las ciudades expresa una mayor preferencia por la información nacional, en tanto que sitúa a la local en segundo nivel de importancia. No obstante, en el promedio nacional el 52,3% de los consultados dice estar conforme con el desempeño de los periodistas en sus respectivas ciudades: “la información es buena”, “hacen un buen trabajo”.

El DIC, un derecho aún no posicionadoEl derecho a la información se ejerce en BoliviaEl Derecho a la Información y la Comunicación (DIC) es un tema del que la mayor parte de las personas consultadas (51%) escuchó hablar alguna vez. El cruce de este dato con la edad, nivel de instrucción y nivel socioeconómico de los consultados permitió evidenciar una importante influencia de niveles altos en esos tres aspectos entre quienes respondieron que sí. A escala nacional, los que dijeron haber escuchado hablar del DIC más veces fueron los hombres, con una diferencia de 6% por encima de las mujeres, que lo hicieron en un 48%. El DIC es percibido en relación directa con la libertad de expresión y opinión (20%).

Sobre el ejercicio del DIC en Bolivia, en su mayoría, las personas consultadas consideran que es un derecho ejercido de manera satisfactoria (véase gráfico a continuación). Las principales razones aportadas para esa percepción fueron la existencia de libertad de expresión en el país y las posibilidades de participación de la gente. Un porcentaje significativo de los consultados piensa que el acceso a la información es limitado en Bolivia, lo cual atribuye principalmente a las “presiones y el control” que en su criterio ejerce el gobierno sobre los medios de comunicación.

Las personas que señalaron que el DIC no se ejerce en Bolivia (nunca o casi nunca), señalaron los siguientes argumentos:

Razones de la gente que cree que el DIC no se ejerce en Bolivia, según sexoRazones de la gente que cree que el DIC no se ejerce en Bolivia, según sexo

Esta aproximación al estado de la opinión ciudadana que representa la Consulta Ciudadana “Tu palabra sobre las noticias y el Derecho a la Información y la Comunicación” confirma la importancia asignada por la población al trabajo periodístico y de los medios de comunicación en general, como también que las personas se mantienen atentas a las formas en que los periodistas realizan su labor, al igual que a las condiciones sociopolíticas en que se desempeñan.

Asimismo, el estudio permitió constatar que el conocimiento ciudadano sobre la vigencia del DIC,
constitucionalizado desde 2009, tiende a incrementarse; aunque evidenció al mismo tiempo que todavía no se tiene una comprensión suficiente de su naturaleza, características y alcances.

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Social
“Así, en un primer lugar compartido, la radio y las redes sociales virtuales fueron señaladas como los medios con los cuales la ciudadanía pasa más tiempo, prácticamente tres horas diarias”, informa la fundación UNIR.

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