Plantean a medios generar comunicación pluralista
El Servicio Intercultural de Fortalecimiento Democrático (SIFDE), repartición perteneciente al Tribunal Supremo Electoral (TSE), presentó el libro titulado: “Descolonización, medios de comunicación y democracia intercultural en Bolivia”. Las autoras son Tania Delgadillo y Pilar Lizárraga.
En medio de una masiva asistencia, fue presentado el libro que contó con los comentarios de Jorge Viaña y Rafael Archondo.“El libro contiene dos investigaciones. Una sobre descolonización y medios de comunicación, y la otra sobre democracia intercultural en Bolivia. Ambas investigaciones vienen a contribuir al trabajo que realiza el TSE, con el objetivo de definir políticas para el proceso de construcción del Estado plurinacional”, informó la investigadora Tania Delgadillo. La otra autora, Pilar Lizárraga, no pudo estar presente en el acto.
Para su investigación, Delgadillo usó como muestra los periódicos “La Razón”, “Cambio” y “Página Siete”, Erbol y el periódico Pukara de la ciudad de La Paz; “El Deber” de Santa Cruz; “Los Tiempos” de Cochabamba. El periodo de análisis abarca los días 11, 12, 13 de octubre de 2012, y los días 12 y 13 de mismo mes para el caso de Erbol.
“En este trabajo se recolectaron opiniones de actores políticos, con el cuidando de tomar la opinión de asambleístas de la oposición como del oficialismo. Todos ellos concuerdan en que los medios de comunicación están llamados a contribuir con esta visión (…) todos ellos esperan, que los medios sean capaces de generar bases de un debate en bien de promover una comunicación pluralista, en que las diferentes construcciones de descolonización puedan enriquecer el dialogo”, puntualizó Delgadillo.
Comentarios
A su turno, Jorge Viaña, invitado para comentar el libro, dijo que es necesario profundizar más sobre la “democracia comunitaria” vinculada a la descolonización y la interculturalidad. “En el libro hay una visión muy interesante respecto a los riesgos presentes en la democracia comunitaria. La necesidad de moverse en medio de una forma de organización política dominante, liberal, occidental, plantea enormes desafíos para el desarrollo de la democracia comunitaria”, indicó Viaña.
El comentarista dijo que la clave radica en la posibilidad de potenciamiento de la democracia comunitaria, pues representa un proceso que actualmente tiene enormes limitaciones.
“En la discusión que hubo el 2005, se había aprobado la Constituyente con 37 circunscripciones de democracia comunitaria. Luego hubo un debate. Entramos a la Constituyente sin ninguna forma de representación, directa (…) Salimos de la constituyente, y el Tribunal Supremo Electoral planteaba 14 circunscripciones de representación comunitaria. Después de un proceso de negociación, finalmente quedan 7”, recordó Viaña, advirtiendo que existe una peligrosa combinación entre la democracia comunitaria y la liberal-occidental, pues la elección en la democracia comunitaria está en base de usos y costumbres de las comunidades y la elección occidental no integra esta costumbre.
El problema radica –argumenta Viaña- en que la dinámica de la representación liberal tiende a destruir las lógicas de las organizaciones políticas comunitarias: “Tenemos dificultades y el libro las plantea, por ejemplo Chuquisaca que tiene un rol muy importante, se ha quedado si ni una sola representación de democracia comunitaria (…) Potosí tampoco tiene representación vía democracia comunitaria (…) Incluso la diversidad tan complicada de los departamentos nos plantea el surgimiento de conflictos internos. Por ejemplo La Paz, que solo tiene una circunscripción y seis pueblos: los afro, los mosetenes, lecos, kallawayas, tacanas, baraonas, se disputan entre los seis (…) En el Beni tenemos 18 pueblos indígenas, y los 18 deben disputar un solo curul de democracia comunitaria”, dijo.
Según Viaña: “Objetivamente necesitamos saber cómo hacer para expresar esa diversidad tan compleja, para que acceda a una representación en la Asamblea Legislativa”.
Por su lado, Rafael Archondo enfocó su comentario al ámbito mediático. “Yo me voy concentrar en el análisis de la ley contra el racismo y toda forma de discriminación. Naturalmente esta ley y el tema del libro son cosas muy relacionados (…) La ley 045 ya es una manera concreta de luchar contra el colonialismo interno. En su primer artículo busca prevenir y sancionar cualquier acto de racismo o forma de discriminación. Es decir tiene dos componentes esenciales: la educación, la vida cotidiana, el relacionamiento y la convivencia entre bolivianos. Esa es la parte preventiva, que está tratando de evitar que se cometan estos actos. Pero también está el elemento punitivo, la sanción”, argumentó Archondo, recordando el protagonismo que adquirieron los periodistas en contra de la promulgación de esta ley en 2010.
Actualmente –según Archondo-, ningún medio ha sido sancionado por cometer actos de racismo. Se han controlado algunos comportamientos pero aun no se los ha erradicado del todo.
“Mi perspectiva, habiendo participado de este debate del 2010, es que ni el propio gobierno entiende esta ley (…) necesitamos tener un termómetro para saber cuándo hay un caso de discriminación y cuando no. Desde mi percepción uno comete el delito de discriminación cuando descalifica al otro, no por lo que piensa, no por lo que dice, sino por una condición natural que puede ser: ser mujer, ser indio, ser blanco, ser negro, cualquiera de las condiciones que no han sido elegidas sino heredadas, o por alguna decisión tomada dentro de su intimidad como la opción sexual. Si alguien decidió enamorarse de alguien, esa no puede ser razón para que pueda ser discriminado”, puntualizó Archondo.
Archondo observó que los medios de comunicación estudiados por Delgadillo no emiten ninguna publicación que vaya en contra de la Ley 045. Una de las razones es porque, aparentemente, la norma ha generado miedo en el espectro mediático. Y la otra razón es porque, desde la visión de Archondo, el racismo va por dentro, como una especie de acto clandestino.
