Buscando la verdad

Gasolina ecológica para Bolivia

Gary Antonio Rodríguez Álvarez

Nada podría resultar más providencial para un país cuyo crecimiento de su economía se desacelera, que se haga pública la posibilidad de nuevas inversiones que impliquen el poder producir más en algún rubro, ahorrar divisas por importación, generar más dólares por vía de la exportación y, con todo ello, un gran movimiento económico interno gracias a la creación de empleos dignos y sostenibles en el tiempo, que reporten buenos ingresos para los ciudadanos.

Pero si el anuncio lo realizan conjuntamente autoridades del sector público y privado, su connotación puede ser tal, que podría reanimar la expectativa de un mayor crecimiento, mucho más si involucra a un sector como el agrícola-agroindustrial, cuyo efecto multiplicador está fuera de discusión. Y si el anuncio podría significar -además- un beneficio para el medioambiente, entonces absolutamente a todos nos debería alegrar. Pues bien, un anuncio así fue lanzado al país recientemente.

El Ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, y el Presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz, Luis Barbery, firmaron un Memorándum de Entendimiento el pasado 24 de agosto, con miras a producir alcohol anhidro (etanol) para ser mezclado como aditivo con la gasolina.

Un estudio del Centro Boliviano de Economía (CEBEC) -dependiente de CAINCO- da cuenta de esta propuesta que definitivamente enamora: con una inversión de 1.400 millones de dólares se ampliaría la capacidad instalada de la industria sucroalcoholera y en diez los cañaverales pasarían de 145.000 a 331.646 hectáreas con lo que Bolivia, sin comprometer la seguridad alimentaria, produciría 719 millones de litros de etanol que: a) Sustituiría el 25% del consumo de gasolina; b) Ahorraría cientos de millones de dólares por importación; c) Generaría otros tantos millones de dólares por exportación de gasolina; d) Se crearía un creciente mercado para el etanol en el país; e) El consumidor se beneficiaría con una gasolina de mayor octanaje, implicando un mejor rendimiento y funcionamiento de su vehículo; f) Se crearía 12.000 empleos directos y decenas de miles de empleos indirectos; y, h) La emisión de gases contaminantes bajaría ante la menor quema de un combustible fósil (gasolina).

¿Alguien podría oponerse a la autosuficiencia del país en este campo con una energía alternativa, renovable, una “gasolina ecológica”? ¡Nadie en su sano juicio! Bueno será que para que ello sea posible, el Estado garantice la viabilidad económica de tan grandioso proyecto.

(*) Economista y Magíster en Comercio Internacional

Fuente: “El Deber”

 

Santa Cruz, 6 de septiembre de 2017

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Economía, crecimiento y segundo aguinaldo

Gary Antonio Rodríguez Álvarez

Diversas reacciones causó el anuncio del bajo crecimiento del PIB boliviano a marzo del 2017. Si bien el Ministro del ramo destacó el buen desempeño del motorcito de la demanda interna, mostró también su contrariedad porque otro motorcito -el de la demanda externa- hizo caer la previsión de crecimiento dado el pobre desempeño de los hidrocarburos, minerales y la industria exportadora, con lo que el 3,34% logrado hasta marzo resulta el más bajo en 7 años.

Sobre el mismo tema, Oscar Tapia, Secretario de Finanzas de la otrora gloriosa Central Obrera Boliviana (COB), resignó toda posibilidad de un segundo aguinaldo en el 2017. Impecable cálculo, porque para gatillar su pago -con un crecimiento interanual del 4,51% entre julio de 2016 y junio de 2017- el Doctor en Economía, Alejandro Banegas, experto econometrista además, determinó que el PIB tendría que haber crecido un 5,97% en el segundo trimestre del 2017, cifra que hace palidecer el 3,34% logrado durante el primero.

Cuando la prensa me consultó al respecto: ponderé el hecho que Bolivia crece aún, aunque menos; felicité la hidalguía del gobierno para reconocer un menor desempeño; descarté la especulación de que “se va a forzar la cifra para pagar el segundo aguinaldo”; y, aconsejé prestar más atención al sector externo recordando cómo el PIB crecía antes gracias a las exportaciones (aunque a algunos les duela reconocerlo).

¿Qué hacer para crecer más? Simple: volver con urgencia a los superávits comerciales que tuvimos por 11 años consecutivos, hasta que en el 2015 empezó un creciente déficit limitando la expansión del PIB. ¿Cómo lograrlo? Veamos…

Dado que las importaciones superan a las exportaciones por tercer año seguido, para lograr un superávit comercial podríamos:

a) Bajar las importaciones: sin embargo, más del 70% son insumos, bienes de capital y medios de transporte, necesarios para producir bienes y servicios en el país 8aunque ayudaría el dejar de importar lo que producimos, v.gr., alimentos)

b) Incrementar las exportaciones: aunque poco podemos hacer con el gas natural, ya que siendo tomadores de precios y sin una planta de licuefacción para vender al mercado abierto dependemos de 2 mercados en problemas, Brasil y Argentina; de otra parte, para reactivar la minería se precisa un ajuste estructural y mucho capital; así, la salida son las exportaciones no tradicionales que, sin cupos ni restricciones y con buenas políticas públicas reaccionarían muy bien a corto plazo y harían crecer el PIB como nunca...

(*) Economista y Magíster en Comercio Internacional

 

Santa Cruz, 30 de agosto de 2017

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El PIB de Bolivia no crecerá 4,7%

Gary Antonio Rodríguez Álvarez

¿Cuánto crecerá la economía boliviana en la gestión 2017? El pronóstico del gobierno decía que un 4,7% -sin embargo- una voz autorizada afirmó hace poco que no se llegará a tal nivel, aunque se crecerá por encima del 4% (“Luis Arce: Crecimiento no será del 4,7%, pero superará el 4%”, EL DEBER, 11.8.17).

 

La aseveración corresponde al ex Ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Alberto Arce Catacora -a quien desde lo más profundo de mi corazón deseo una pronta y total recuperación de su salud- afirmación que ciertamente viene a tono con lo que se está viendo en el país: una desaceleración económica.

 

En relación a la situación económica actual, por responsabilidad, cada vez que puedo aclaro a los medios de prensa que Bolivia no está en crisis (si bien hay sectores que lo están) y menos en recesión -no podría estarlo- pues la economía sigue expandiéndose de una manera expectable, ubicándonos nuevamente como los campeones del crecimiento en Sudamérica, aunque no en Latinoamérica (porque dos países otra vez nos superarán).

 

¿Qué significa que haya una desaceleración económica? Simple y llanamente, que crecemos pero crecemos menos, y las cifras son elocuentes: el Producto Interno Bruto (PIB) del país creció 6,8% el 2013; 5,5% el 2014; 4,9% el 2015 y 4,3% el 2016. Sin que sea Ud. un connotado economista…¿diría que hay una tendencia en esto? Claramente que sí y tal situación obedece a la conclusión del macro-ciclo de precios altos para las materias primas de cuya exportación Bolivia es dependiente y cuya caída impacta negativamente en el crecimiento del país.

 

Cabe recordar que en el 2014 Bolivia llegó a exportar más de 13.000 millones de dólares, bajando el 2015 a menos de 9.000 y a poco más de 7.200 millones en el 2016. Esta dinámica bajista hace que crezcamos menos porque el resultado del comercio exterior (exportaciones menos importaciones) no aporta más los enormes superávits de pasados años, por ejemplo, los más de 3.400 millones de dólares en el 2013, por el contrario, hoy mas bien resta crecimiento al PIB con déficits de 855 millones en el 2015, otros 1.287 millones en el 2016, mientras que a junio del 2017 el desbalance suma 714 millones.

 

¿Por qué es tan importante entender el rol de las ventas externas? Porque si los dólares que ganamos por exportación no nos alcanzan para pagar lo que importamos, ello conspirará contra una mayor expansión económica. Definitivamente, el mercado interno puede ayudar pero es limitado y nunca se igualará a la demanda mundial.

(*) Economista y Magíster en Comercio Internacional

 

Santa Cruz, 23 de agosto de 2017

 

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De Santa Cruz para Kallutaca, con amor

Gary Antonio Rodríguez Álvarez

¿Avestruces de más de dos metros viviendo en el Altiplano? ¿Producción de bioabono a base de hoja de coca? ¿Desarrollo genético para la mejora del ganado ovino productor de lana y carne, y ganado bovino para la producción de leche? ¿Vermicultura -cría de gusanitos para hacer abono y fertilizar la tierra naturalmente- a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar? ¡Sí! ¿Dónde? En…¡Kallutaca! (¿?)

Si no lo hubiera visto ni siquiera lo hubiera imaginado, pero éstas fueron algunas de las gratas sorpresas que viví aquel inolvidable jueves 10 de agosto de 2017, cuando tuve la oportunidad de visitar la Sede Académica Kallutaca -dependiente de la combativa Universidad Pública de El Alto (UPEA)- en la Provincia Los Andes, Departamento de La Paz. Estoy seguro que la mayoría de mis lectores -como yo- desconocían la existencia del referido lugar así como del centro universitario de experimentación e investigación que me dejó gratamente sorprendido.

El motivo de mi presencia en aquella parte del país obedeció a un inédito Convenio de Mutua Cooperación que fue suscrito en la indicada fecha entre el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) y la UPEA -con su Área Agrícola, Pecuaria y de Recursos Naturales- ocasión en la cual tuve la oportunidad de visitar los Módulos Productivos de su Estación Experimental, permitiéndome ver una realidad ignorada por muchos: los esfuerzos y avances del Altiplano agroproductivo.

Me fascinó ver, v.gr., la cría de cuys y la creación de líneas genéticas por los propios universitarios en base a la aplicación de los conocimientos adquiridos en las Carreras de Zootecnia y Veterinaria. Fue allí donde vi el ganado de raza y los avestruces mencionados en proceso de aclimatación -apuntando a una alternativa para la producción local- y algo fabuloso: el alimento balanceado para esos animalitos se hace con soya producida en Santa Cruz.

Confieso que me conmovió ver las caras de cientos de jovencitos ilusionados con un mejor futuro. Los felicité por su esfuerzo y les insté a seguir formándose para que -como profesionales o productores- sean protagonistas del combate al flagelo del hambre y la pobreza en Bolivia.

Es de esperar que esta alianza público-privada rinda el fruto esperado: crear sinergias entre la dinámica agroproductiva del Oriente boliviano, con las enormes ganas de hacer una agropecuaria de avanzada en el Occidente del país. Bien por la UPEA, conectada a las necesidades de la gente así como también a la ciencia, la tecnología y el mercado.

(*) Economista y Magíster en Comercio Internacional

 

Santa Cruz, 16 de agosto de 2017

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El estrangulamiento de la formalidad

Gary Antonio Rodríguez Álvarez

El derecho de una persona termina donde comienza el derecho de otra y en una sociedad civilizada, las autoridades deberían hacer cumplir las leyes para impedir su menoscabo:

“Durante diez días hemos sido testigos de un bloqueo en la frontera con Argentina, tan absurdo como perverso, donde supuestamente más de mil personas que se dedican al tráfico ilegal de mercancías -lo que se conoce como contrabando hormiga, camuflado como tráfico fronterizo- paralizaron la zona. Hablamos de los Señores Bagalleros.

El objetivo del bloqueo tanto del puente internacional como de la vía férrea era estrangular la formalidad de las importaciones de maíz, trigo y harina que realizan tanto la industria como importadores legalmente establecidos, quienes pagan sus tributos aduaneros y sustentan los cada vez menos empleos formales, además que generan alimentos para todos los bolivianos.

Sin duda esto es un atentado a la legalidad y preocupa la pasividad con la que se encara el problema queriendo jugar al cansancio de los bloqueadores sin ver el enorme perjuicio que se causa a la economía del país.

Es aún más penoso ver la desesperación de los sacrificados exportadores bolivianos de bananos, palmitos y otros productos que se exportan a la Argentina, quienes en diez días de bloqueo han tenido que sopesar la pérdida de productos, el incumplimiento de entregas, el encarecimiento de sus costos y el deterioro de su confiabilidad como proveedores de un mercado tan exigente y competitivo, como el argentino. La pregunta es: ¿quién resarce los daños de diez días de bloqueo? La respuesta es obvia: nadie.

El problema es que los Señores Bagalleros quieren que, además de la franquicia que ya se tiene para el tráfico fronterizo, se les permita realizar Despacho de Menor Cuantía (hasta USD3500.-) sin el pago de aranceles, sin permiso sanitario y sin el cumplimiento de las formalidades que se exige a las industrias e importadores habituales.

¡Gobernantes y gobernados debemos entender que el problema del bloqueo de carreteras y puentes no es un problema social sino delincuencial y perverso, que atenta flagrantemente contra la sociedad y la economía, por tanto, la respuesta debe ser a la medida de su naturaleza!

El supuesto problema social que origina el acto delincuencial de bloquear es harina de otro costal y responsabilidad de a quien le toque” (Lic. Antonio Rocha Gallardo, Presidente de la Cámara Regional de Despachantes de Aduana de Santa Cruz de la Sierra, portavoz de muchísima gente perjudicada…).

(*) Economista y Magíster en Comercio Internacional

 

Santa Cruz, 2 de agosto de 2017

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Entre el amor y el maltrato…

Gary Antonio Rodríguez Álvarez

Como consejeros matrimoniales con mi esposa Jannet -Pastora también- cada vez que nos sentamos con una nueva pareja que viene en busca de ayuda ante una indeseada situación, empezamos por decirle tres cosas: 1) Que nuestra función será recibir información, procesarla y ofrecer propuestas de solución bajo la guía del Espíritu Santo; 2) Que para un buen diagnóstico es preciso un sinceramiento total, aceptando cada uno los errores cometidos; y, 3) Que ellos tendrán la libertad de poner en práctica o no, lo aconsejado.

Entre los principales problemas que se presentan en los matrimonios llevándolos a una situación de crisis están la infidelidad, la provisión y el maltrato. Se ve que en la generalidad de los casos las parejas se casan con una gran ilusión, pensando cada uno en ser felices, pero -como dijo el sabio Salomón- lo mejor del negocio no es cómo éste empieza sino como va a terminar.

Casi todos comienzan bien: los novios hacen lo imposible para agradarse, dispuestos están al sacrificio, pero cuántas veces -cuando las desilusiones y las adversidades se presentan- la Luna de Miel se convierte en “Luna de Hiel” y el apasionado beso del altar pasa a ser un recuerdo.

Atrás queda la fase del enamoramiento, de la conquista, donde nadie en su sano juicio ofrecería puñetazos a su futura pareja, todo lo contrario, se ofrece hasta bajar la luna y las estrellas. No hay amenazas, el cuidado es excesivo y en vez del engaño, hay sinceridad. Prima el deseo de estar unidos para construir un hermoso futuro y se da una sana pasión y un amor dispuesto a todo en beneficio del otro. Entonces ocurre que si las parejas no pierden ese primer amor su unión se fortalece con los años, se consolida con los hijos y es un matrimonio feliz.

Pasa lo contrario cuando el amor se ve afectado por las diferencias y la falta de respeto por el pensamiento ajeno: se dan las peleas con agresiones físicas y verbales provocando heridas y hasta el divorcio, un penoso estado que afectará no solo a los cónyuges sino que dañará a los hijos.

¿Sabía que con la economía pasa igual? Hay dos partes importantes para que un matrimonio, llamado “país”, salga airoso haciendo que sus hijos -los ciudadanos- vivan felices: el gobierno y el mayor generador de empleo, el empresariado. Para que esta unión dé los frutos esperados debe haber ante todo sinceridad, respeto, buen trato y el mutuo deseo de ayudarse para cumplir una visión compartida sin estropearse, menos divorciarse, para que los hijos no sufran y vivan bien…

(*) Pastor de Jesucristo por voluntad de Dios

 

Santa Cruz, 9 de agosto de 2017

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¿Es justo criticar a la Policía?

Gary Antonio Rodríguez Álvarez

El problema no es de ahora  pero hay que solucionarlo, pues de otra forma cada vez serán más los afectados. La delincuencia en el país se acrecienta y, pese a que se trata de un problema estructural, quien siempre termina “pagando el pato”, es la Policía Boliviana.

Se critica al policía -un ser humano como Ud. o yo, esposo, padre, hijo- se lo insulta, se lo tilda de corrupto, pero…¿da el Estado a la Policía las condiciones adecuadas para actuar? ¡Veamos!

Por definición, los policías están mucho más cerca de la ciudadanía que los militares, pero  mientras los soldados están seguros en sus cuarteles, los policías se exponen a la agresión en las calles a la hora de imponer el orden o enfrentar al crimen organizado, bien pertrechado frente a una Policía impedida de portar armas de uso militar. Por eso hay más heridos y muertos en sus filas que en las FFAA.

Pero hay más: no solo que el presupuesto para los policías es muchísimo más bajo que el asignado para los soldados, sino que -en promedio- los sueldos de éstos duplican a los de la Policía Boliviana, del grado de Teniente Coronel para abajo. Los policías tampoco cuentan con implementos adecuados para su mínima protección y…¿sabía Ud. que su arma de reglamento la tienen que comprar con sus propios recursos? Para rematar: los militares se jubilan con el 100% de su sueldo, los policías solo con el 70%.

Siendo las principales funciones del Estado el administrar justicia, garantizar la seguridad ciudadana, realizar obras públicas y resguardar la propiedad privada, ¿no debería realizar las mayores inversiones en educación, para preparar hombres de bien en base a principios y valores éticos y morales que lleven a prevenir el delito; en salud, para forjar personas aptas física y emocionalmente para un trabajo digno; y en seguridad, para prevenir, combatir y castigar la delincuencia?

En lo operativo, la solución pasa por una mayor asignación presupuestaria y una coordinación entre el Gobierno central y los gobiernos subnacionales -a partir de la voluntad que tenga el primero con éstos, siendo que la CPE establece que tal materia es de su directa competencia- a fin de: prodigar un mejor equipamiento, entrenamiento, especialización y retribución del policía; y, trabajar también desde la familia, los colegios y universidades en contra de la delincuencia.

Mientras tales limitaciones no se superen y el crimen siga aumentando, con la mano en el pecho: ¿Se animaría Ud. a ser un policía en Bolivia? O…¿dejaría que su hijo lo fuera?

(*) Economista y Magíster en Comercio Internacional

 

Santa Cruz, 26 de julio de 2017

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Violencia y muerte en Santa Cruz

Gary Antonio Rodríguez Álvarez

Un doloroso hecho ocurrió el 13 de julio del 2017: vidas inocentes fueron segadas por el mal. Salieron de sus casas sin imaginar la fatalidad, se vieron en medio de un asalto con armas de grueso calibre, sufrieron la angustia como rehenes y escudos humanos frente a la acción policial y fueron inmolados en una infernal balacera nunca vista entre un puñado de maleantes y uniformados.

Terroríficas imágenes invadieron las redes sociales en tiempo real, mostrando el fatídico desenlace: primero, amenazas y desesperantes gritos; luego, disparos de revólveres y metralletas, y la nefasta muerte cobrando vidas de gente de bien.

Nunca supieron que no volverían a sus casas. Seguramente aquella mañana se despidieron de sus familiares como siempre, sin imaginar lo que les sucedería (“La violencia truncó sueños”, EL DEBER, 14.7.17).

Juan Carlos Gutiérrez, joven cochabambino, Teniente de la Policía Boliviana, dio su vida cumpliendo su deber -loable acción en beneficio de la ciudadanía- a costa de dejar huérfana a una hija pequeña. Dios lo tenga en su gloria y dé consuelo a los deudos. Pero, hubo más víctimas. Ana Lorena Torrez era una joven profesional cruceña formada en el exterior, que volvió para trabajar en su país. Era Gerente Administrativa en la importadora de joyas y relojes EuroChronos, que fue asaltada. Se iba a casar en agosto próximo  soñando formar un hogar. Murió también.

Finalmente, tres de los cuatro asaltantes fueron abatidos en su ley: ellos provocaron su muerte. ¿Alguien debería alegrarse por esto? No, pues así murieran por el daño causado, eso no devolverá la vida a los inocentes asesinados.

Así es la muerte, nos golpea y sorprende. Y ¡cuánto duele! Me dolió ver el inconsolable sufrimiento de las personas al perder a sus seres queridos. Me dolió también la desesperación generalizada al divulgarse una noticia falsa de que había más cruentos asaltos. Me dolió esto y mucho más, recordando lo efímera que es la vida y lo frágil de nuestra humanidad.

Luego vino la bronca e impotencia de muchos, al ver cómo unos cuantos perversos -por su egoísmo- hicieron tanto daño. ¡Piedad y misericordia para Bolivia! Piénselo: cualquiera de las víctimas pudo ser Ud., yo, nuestras parejas o hijos…

¿Por qué pasa esto? Porque no hay temor de Dios. No hay amor a Dios y tampoco nos amamos, ni amamos a nuestro prójimo -unos a otros- como Jesús nos amó. Hoy estamos pero ¿mañana? Nadie tiene la vida comprada y la muerte no avisa, que no le sorprenda su llegada. ¡Es hora de buscar a Dios!

(*) Pastor de Jesucristo por la voluntad de Dios

 

Santa Cruz, 19 de julio de 2017

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¡Ni te imaginás!

Gary Antonio Rodríguez Álvarez

Con poco más de 370.000 kilómetros cuadrados, detenta la tercera parte de la superficie de Bolivia superando en tamaño al Ecuador, Alemania y Vietnam. Tiene más de 3 millones de habitantes de los que más de 60.000 son extranjeros y al menos 850.000 son migrantes de otros Departamentos del país.

Su área de influencia se acerca a 30 millones de personas, considerando los Estados de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul en Brasil, la República del Paraguay y las Provincias de Salta y Jujuy en Argentina, entre otras. Su aporte al PIB se acerca al 30% y -de lejos- siempre crece más que Bolivia. El 2016 recuperó el liderazgo como primer exportador del país, siendo también el principal punto de importación de Bolivia.

Produce el 70% de los alimentos que comen los bolivianos -azúcar, trigo, arroz, maíz, soya, girasol, sorgo, huevos, carnes de pollo, res y cerdo- y cada año vende al mundo alimentos por más de 1.000 millones de dólares.

Tiene salida al Atlántico por la Hidrovía Paraguay-Paraná que mueve casi 1,5 millones de toneladas anuales de carga por Puerto Jennefer, Puerto Aguirre y Puerto Gravetal. Hace parte del Corredor Interoceánico Central entre los Océanos Pacífico y Atlántico. Se conecta por vías férreas con Argentina y Brasil, su red caminera supera los 15.000 kilómetros y el Aeropuerto Internacional de Viru Viru es el más importante de Bolivia. Tiene cerca de 20 universidades con más de 10.000 estudiantes extranjeros.

Apunta a superar los 200.000 mil metros cuadrados en centros comerciales, y destaca ya con 82.000 empresas formalmente registradas, de las que más de 500 trabajan en las casi 1.000 hectáreas del Parque Industrial, mientras se perfecciona otro de 1.800 hectáreas para cobijar 1.500 compañías.

Su floreciente sector de la construcción representa cerca del 60% en el país, mientras que su sector gastronómico crece y crece por la apertura de nuevos restaurantes. Tiene el mayor número de franquicias internacionales y -de hecho- la mayor cantidad de empresas extranjeras se ubica allí.

La revista Financial Times la llegó a ubicar en el primer puesto en América, gracias a la relación costo-beneficio reportado. Según la revista América Economía, su capital está entre las 50 mejores ciudades para hacer negocios en América Latina, mientras que Forbes la recomienda para la inversión.

Hablo de Santa Cruz, la tierra de las oportunidades -tierra prometida para muchos- una bella región sobre la cual -si no la conocés- solo puedo decirte que es algo que…¡ni te imaginás!

(*) Economista y Magíster en Comercio Internacional

 

 

Santa Cruz, 28 de junio de 2017

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Dios obra misteriosamente…

Gary Antonio Rodríguez Álvarez

“De un político se puede esperar absolutamente todo” - dijo alguien- “puede ofrecer construir un lindo puente y cuando se entera de que no existe un río ¡hasta un río ofrece!”

Lo que van a leer a continuación es un extracto de un discurso ofrecido por una persona que -habiendo incursionado vertiginosamente en la política- no deja de sorprender, día que pasa. Analizando la profunda proclama asumida ante los oyentes, parecería provenir de alguien en campaña electoral, sino, juzgue Ud.:

“Queremos que nuestros pastores hablen, queremos sus voces en el discurso público y queremos que nuestros hijos conozcan las bendiciones de Dios.

La escuela no debe ser un lugar que expulse la fe y la religión, sino que debe recibir la fe y la religión con unos enormes brazos abiertos.

La fe nos inspira para ser mejores, más fuertes, más solidarios y generosos y más decididos a actuar en la defensa altruista y valiente del bien y de la justicia. ¡Ya es hora de detener los ataques a la religión! Acabaremos con la discriminación contra las personas de fe. Nuestro gobierno fomentará y protegerá de nuevo la libertad religiosa.

La familia es el fundamento de la forma de vida en Estados Unidos y nos sentimos orgullosos de estar con vosotros para promover y defender los valores familiares.

Estamos hoy aquí para celebrar dos valores que siempre han estado unidos: la fe y la libertad. Están unidos porque la libertad procede de nuestro Creador. La autoridad divina nos dio nuestros derechos y ninguna fuerza en la tierra nos lo podrá quitar nunca.

Los burócratas creen que pueden dirigir nuestras vidas, rechazar nuestros valores y deciros como tenéis que vivir. Pero sabemos que son las familias y las iglesias, y no los funcionarios del gobierno, quienes saben cómo crear mejor una comunidad fuerte y amorosa. Sabemos que son los padres, y no los burócratas, quienes saben cómo mejor educar a los hijos y crear una sociedad próspera.

Y, por encima de todo, sabemos algo más: que en Estados Unidos no adoramos al Gobierno, adoramos a Dios…¿está claro? ¡Adoramos a Dios!”.

Aclaro que quien dijo todo aquello no fue un candidato en una justa electoral, sino mas bien, el propio Presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, dirigiéndose hace poquito, al Congreso de la Fate and Freedom Coalition´s Road to Majority, en Washington D.C., el 8 de junio de 2017.

Viendo todo lo que ha hecho hasta hoy ¿alguien duda de que lo que ha dicho ahora, no lo hará? Verdaderamente…¡los caminos de Dios, son misteriosos!

(*) Economista y Magíster en Comercio Internacional

 

Santa Cruz, 21 de junio de 2017

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