Todos Santos

Seguridad
La Policía Boliviana registró un total de 117 casos durante la fiesta de Todos Santos de este año, frente a los 132 hechos reportados en 2014, lo que significa una disminución del 12%, informó el ministro de Gobierno, Carlos Romero.

DE LAS ALMAS

Mario Mamani Morales

Pasado la festividad de “Todos los Santos”, seguimos caminando en el mundo de los mortales, la realidad cotidiana y las preocupaciones nos tienen ocupados en el cotidiano vivir. Para muchos los seres queridos que se nos adelantaron estuvieron cerca en estos días, para otros quizás, para otros nunca llegan o simplemente les es indiferente.

No tenemos una referencia verídica cómo es que trataban a los muertos en las culturas nativas antes de la invasión española. Lo más cercano a nosotros, la cultura andina, es que era una verdadera ceremonia el despedir a los difuntos. Se cumplía aquello de “polvo eres y a polvo volverás”. Se depositaba el cuerpo inerte, cubierto por la “iquiña”, el “corregidor” o los mejores cobertores que el difunto poseía, junto a algunos objetos cercanos que amaba además de alimentos y se enterraba a la profundidad de la tierra.

Eran tiempos en que la cruz y la espada eran desconocidas, éstas llegan junto a invasión, se impone a los nativos a fuerza de látigo, el sometimiento a un dios desconocido, los sacerdotes se encargan de borrar la memoria histórica y cultural de los pueblos aplicando obediencia a la biblia y al yugo del invasor.

En las tierra de los Pieles Rojas, los Apaches, los Sioux y otras culturas de Norte América los soldados azules canta: “firmes y adelante, huestes de la fe, sin temor algunos que Jesús nos ve” , invasores ingleses que eliminan a los nativos y toman sus tierras, se asientan y expanden, a las etnias de Norte América no se les predica el evangelio, simplemente se los erradica.

En América del Sur, tierra hollada más por los españoles y portugueses, a los nativos se los deja vivir, más a las mujeres que hombres porque los invasores no trajeron consigo a sus esposas, hijas o familia, las nativas son tomadas a la fuerza, a ímpetu de bestia y comienza el mestizaje, esa es la diferencia entre el Norte y el Sur de América. Recuérdese que durante siglos los españoles no consideraban como humanos a los aborígenes que encontraron en las tierras invadidas.

Con el pasar de los años, durante y después de la colonia, América es irrumpida por las religiones, sectas o doctrinas, todas dicen ser la verdadera iglesia que Jesús dejó, a más de la católica. Nadie sabe hoy cuántas confesiones o “iglesias” hay, se conoce que existen otras no cristianas, es decir, no basadas en el mensaje de Cristo, por tanto, la predicación sobre los muertos, las almas, los espíritus o simplemente el difunto tiene toda una gama, a gusto y antojo de quien lo entienda.

La religión es hoy motivo de división antes que la unidad, Todos Santos es una clara muestra. Veamos el caso de un matrimonio entre un “protestante” y una católica o viceversa. Los hermanos separados no creen que los muertos vuelvan mientras que la iglesia apostólica y romana permite la festividad de los difuntos, con todas las tradiciones y costumbres que se viven en estos días. La verdad es que una yunta dispareja o desigual no marcha, entonces es la discusión en en hacer o no hacer las costumbres por el ser querido que partió de la familia.

La religión o religiosidad se lleva al extremo de la no tolerancia de la fe del otro, se condena, se estigmatiza, simplemente se toma como pecado y no se comparte lo que la otra familia practica, respeta o simplemente cree que “las almas vuelven en Todos Santos”.

El fanatismo es dañino, la práctica de la fe no puede llevarse al extremo de no compartir en familia, o por lo menos respetar lo que el “otro” hace sin demostrar una actitud despectiva, no acompañar el pan que se hace para las fechas de difuntos por un ser querido que ya partió; pero su presencia y espíritu se siente en el ambiente familiar.

La pluralidad de creencias, pero con respeto entre ellas es la práctica de un Estado laico. Nos hace falta profundizar sobre el tema porque definitivamente, “muchos son los llamados, pocos los escogidos”.

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Regional
El director municipal de cementerios, Jorge Queirolo, informó que en los tres días del largo fin de semana, en el que se recordó la festividad de Todos Santos, se recogió un promedio de 300 toneladas de basura de los camposantos
Seguridad
El comandante departamental de la Policía, coronel Edward Barrientos, dijo que en este largo feriado por la festividad de Todos Santos se desplegará a la totalidad de los efectivos de La Paz y El Alto para garantizar la seguridad.

TODO SANTOS: MEMORIA, ENCUENTRO Y ESPERANZA

Guillermo Siles Paz, OMI.

Ya estamos listos para vivir nuevamente la experiencia de nuestras tradiciones y construir los espacios de nuestra fe. El día de los difuntos siempre nos lleva a mirar la vida, más allá de la muerte. Nos lleva a escudriñar nuestro futuro, mirando cada detalle de la misma vida. 

Sabemos que esta fiesta es doble, el día de los santos y de los difuntos. Por una parte, la tradición cristiana católica, celebra el día de los santos, es decir, recuerda a todas las personas que llegaron a la plenitud de su vida, llenos de Dios, que fueron declarados Bienaventurados y Santificados. Por otra parte esta la tradición cultural y religiosa de los difuntos.  Este día nos recuerda a todos nuestros seres queridos, que hoy ya gozan de Dios. 

Pese a esta comprensión, la fiesta se ha convertido en una sola, en la fiesta de todos los santos. Para muchos de nosotros, nuestros muertos son también santos. Será por eso que es una única fiesta que se celebra varios días, en medio de una infinidad de símbolos entremezclados, y viviendo una simbiosis entre la cultura y la fe. 

Hoy cómo podemos vivir y revivir este momento de todos los santos y difuntos. Esta celebración, simplemente lo puedo concentrar en una Gran fiesta que celebra la memoria, el encuentro y la esperanza. Justamente porque mirando todo lo que pasa en estos días, nos damos cuenta que concentra, en su interior, estos grandes valores humanos y cristianos. 

La memoria se constituye en el gran valor que todos los pueblos y personas lo cultivamos. La memoria de saber que tuvimos seres queridos, con grandes valores profundos. Hoy nuestra memoria no nos deja olvidarlos, porque en nuestra vida han sellado, tal vez lo que somos. La memoria de nuestros seres queridos está presente. No queremos ignorarlos, cada vez los llevamos en momentos importantes y disfrutamos de sus enseñanzas. 

También a nuestra memoria llegan muchas personas que han sido leyenda, legado y modelo para nuestras propias vidas. Esos que dieron en su vida el valor, la ternura y su ejemplo, no los queremos olvidar y están presentes y son un motor para la construcción de nuestra propia vida. Si hacemos un poco de memoria, nos vendrán una lista grande, llenas de símbolos y aun sintiendo su presencia.  Simplemente diremos que hicieron muchas cosas para dejar su huella y que impactaron para no ser olvidados. Son una memoria que vive, no están muertos.

Pero esta fiesta también es un encuentro. El encuentro que se ha convertido en una gran oportunidad de compartir con la familia, con la comunidad y con los pueblos. Los preparativos para este encuentro son variados y llenos de símbolos. Preparar la mesa, el altar o la tumba, como lo dicen. Elaborar las diferentes masitas, comidas y confites. Todo aquello que los gustaba, preparar un gran banquete. Ahí las tradiciones se entremezclan, la realidad pluricultural se manifiesta, pero lo que no cambia es el objetivo, es preparar para el encuentro con nuestros fieles difuntos, nuestros santos. 

Cuando todo está listo, llegan los difuntos, llegan a la hora exacta, como nos lo dice la tradición. Llegan para quedarse unas horas, es el momento de nuestro encuentro, comparten con nosotros todo lo que se lo había preparado. Degustarán a su ritmo, pero nos harán sentir su presencia; su alma y su espíritu, está con nosotros.  

A este encuentro también acuden los familiares, amigos y conocidos. Este encuentro nos provoca rezar, pensar y recordarles. Entre rezos y comidas pasamos las horas. Muchos llegaron de otros pueblos, los que habían dejado la familia retornan; los que habían salidos en busca de días mejores, retornaron para encontrarse como hermanos. El fiel difunto tiene ese poder de reunirnos, de lograr este encuentro. Pero además algunos ajenos, visitan la casa para rezar, los familiares los acogen y comparten algo de lo que prepararon. 

Los fieles difuntos se quedaran las 24 horas para luego volver al mismo lugar de donde han venido. Al año siguiente le esperaremos y también les preparemos. Nos dejarán otras enseñanzas: en los pueblos fertilizaran las tierras y en el ser humano, la esperanza de volvernos a encontrar. 

Por eso esta fiesta está llena de esperanzas.  Aunque los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos. Porque siguen inspirándote e iluminando tu vida futura. Ellos viven lo que creyeron, la vida más allá de la muerte. Su alma es inmortal y por eso rompe todo espacio y tiempo. Muchos creyeron en Jesús, que nos dijo, que todo el come y bebe su sangre no morará jamás. Y todo el que cree en él, aunque haya muerto, vivirá. Esta es la esperanza, este es el camino que nos hace sentir, que más allá de mi muerte, encontraré la vida eterna. La promesa de Jesús, se hace vida.  

Aquí podemos decir, que la muerte no es una angustia, sino la espera en Dios. Nuestra fe nos lo dice: Dios nos promete, que nos preparará un lugar donde todos volveremos a encontrarnos. 

Hoy al vivir y revivir el día de los santos y de los difuntos es el tiempo de pensar en mi propia partida. Nos hace pensar, que un día nos uniremos a todos los que creen. Mientras tanto hoy trataremos de vivir y darle sentido a nuestra propia existencia, hasta que un día partamos para gozar de todas las promesas de Dios y de mis creencias. 

Los muertos no están muertos, viven y te acompañan.  Dios te ofrece la vida eterna, esa es la gran esperanza. 

 

Guillermo Siles es misionero y comunicador social. 

[email protected]

 

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Cultura
El Ministerio de Culturas y Turismo, a través del Viceministerio de Descolonización, promueve la revalorización de la cultura y la tradición en el armado de la mesa de “Todos Santos”.
Economía
En el operativo participarán personal de la ATT, Viceministerio de Transporte, Tránsito y la Policía Caminera. Se controlará el cumplimiento de la calidad y seguridad del servicio de transporte ofertado.
Cultura
Un antropólogo y dos sociólogos expresaron que Todos Santos y Halloween son dos prácticas distintas que no responden a un enfoque intercultural, porque la primera hace referencia a un horizonte de la vida y la muerte, mientras la segunda, en nuestro contexto toma una forma lúdica

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