REFERENDO 2016

Política
Servidores públicos de la Entidades Territoriales Autónomas, que irán a referendo el 20 de noviembre, podrán socializar los proyectos de normas básicas autonómicas, más no así promover el voto, informó el Vocal del TSE, Jose Luis Exeni.
Internacional
Un general retirado se pronuncia a favor del referéndum revocatorio contra el presidente venezolano

21F: TREINTA DIAS DEPUES

Iván Arias Duran

Este 21 de marzo se ha recordado un mes de la victoria del NO, una victoria cargada de valores, en la que se le dijo NO a la eternización en el poder. Fue una victoria ética a la forma de usar el poder. A un mes de esa rebelión ciudadana, la rosca palaciega no asume su derrota y continua en su estrategia de reelección olvidando su juramento de “mandar obedeciendo al pueblo”. La victoria del NO ha desnudado las debilidades, mezquindades y miopías de la rosca en el poder. El “zapatazo”, resume y visibiliza las miserias de los poderosos de hoy.
Qué está detrás de “zapatazo”? La denuncia nació con el objetivo de que se investigara y sancionara el tráfico de influencias que llevo a que una joven de menos de 29 años de edad se haya convertido en la principal ejecutiva de una empresa China que hace contratos con el gobierno nacional usufructuando la deuda externa boliviana. Los contratos ascendían a más de 580 millones de dólares, todos ellos entregados sin licitación internacional y solo a través de invitación directa.
Sin embargo, con el pasar de las semanas y meses el problema ha tomado ribetes que trascienden el ámbito político y se han posicionado en otro escenario: el de los valores. La victoria del NO fue una victoria de valores y, a un mes de la ese acto heroico, la ciudadanía no ha abandonado el tema de los valores. Sí, a estas alturas ya no importa el hombre político, sino la persona, el ser humano y sus circunstancias. Lo que la prensa y ciertos analistas llaman “la telenovela”, como si se de una historia de ciencia ficción se tratara, nos está planteando, en lo profundo, cuestionamientos que no debemos dejar pasar.
Y es que la supuesta “telenovela” no tiene guion ni actores inventados, para desgracia nuestra, son personajes de carne y hueso que involucran nada menos que al Primer Mandatario, sus amores y la lista de actores secundarios que siguen el libreto a pie juntillas. Los acontecimientos que se suceden, como si de una tragicomedia se tratara, nos están interpelando con preguntas que no podemos evitar: cuales son los límites del poder? El político, puede hacer en público una cosa (p.e. hablar de la honestidad) y en lo privado hacer otra cosa (ser ladrón).
La mal llamada “telenovela” ha puesto en duda si el “yo le meto no más” es y debe ser la práctica habitual en la gestión pública y privada. Es una oportunidad para que en Bolivia empecemos a discutir la política y la ética. Está muy posicionado en el ideario colectivo que el político es ladrón, que es mentiroso, que es traidor y que no queda otra que aceptarlo porque no hay nada que hacer: “así no mases la política”.
El “zapatazo” es la expresión de la degeneración del poder cuando éste se repite indefinidamente. Es una demostración que cuando se tiene todo el poder, la mentira busca y quiere suplantar a la verdad. Es una escenificación, en vivo y directo, de que de que el poder no te cambia sino que te rebela como realmente eres. 
 
Hace 10 años Evo Morales y el Movimiento al Socialismo (MAS), proponían hacer una revolución en democracia, con una nueva moral, un modelo de desarrollo diferente al neoliberalismo y favorable a los sectores populares, erradicando la pobreza. Una revolución que eliminaría todo tipo de discriminación y exclusión, y que reconcilie al país. Esa propuesta Ese programa suscitó entusiasmo y expectativa en los bolivianos y bolivianas.
 
Sin embargo, con el pasar de los años, esas expectativas se convirtieron en frustraciones y no en realidades. Después de 10 años de gobierno, el oficialismo ya no tiene esa excitante aura de novedad que lo rodeaba al principio del llamado «proceso de cambio».  Las transformaciones de estos años se han vuelto más retóricas que reales, más simbólicas que materiales y ha habido más errores que aciertos. De tanta promesa de ir para adelante, hace tiempo sólo vamos para atrás. Esta época de bonanza extraordinaria, nunca antes vista en la historia contemporánea de nuestra patria, en vez de servir para cumplir las promesas planteadas en función del bien común, se convirtió en la razón para que grupos elitarios y dominantes del MAS se obstinaran por controlar todos los poderes del Estado, convirtiendo al MAS en un partido «tradicional», es decir, vertical, demagógico, caudillista y angurriento del poder.
 
Así, la promesa se hizo mentira; la inclusión se convirtió en elitización y la mentada revolución en contrarevolución. Si bien en esta década se impulsó la inclusión social, esta quedó más en lo simbólico, por no lograr cohesionar una verdadera unidad de la patria que responda a un objetivo común como país y más bien se direccionó al “si no estás conmigo, te excluyo”.
El “cambio” ya ha sucedido y cambiar ha dejado de ser la pulsión dominante del partido de gobierno. El “cambio” se detuvo muy rápidamente, se anquilosó, se volvió pasado y desde entonces sólo busca reproducirse en el poder a como dé lugar. El “ahora nos toca” fue la consigna para asaltar las arcas del Estado y la corrupción se generalizó en todos los ámbitos. Un meme atribuido a Walter Chávez, ex asesor de Evo Morales, y hoy preso en Argentina por huir de la persecución del Gobierno del Mas, circulo por la redes sociales: “dos zapatos jodieron la revolución: la amarrada de zapatos y la Gabriela Zapata”.
 
Ivan Arias Duran
Ciudadano de la Republica Plurinacional de Bolivia

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Política
En Viacha, el Sí a la modificación de la Constitución Política del Estado (CPE) ganó con 73 votos, mientras que el No, obtuvo sólo 8 votos. En la zona Sur votaron cinco personas por el No.

POR QUÉ TRIUNFO EL NO?

Ivan Arias Duran

He aquí algunas de las razones por las que triunfó el NO a la modificación de la CPE y, en particular, el artículo 168.
1.       Ciudadanía efectiva. Miles y millones de dólares invertidos para convencernos que el SI es lo mejor no lograron su objetivo. El uso y abuso del poder en vez de generar simpatía generó rechazo ciudadano. Entre los propios funcionarios públicos había rabia contenida porque no solo que les descontaron el 10% de su salario sino que, además, les pedían cuotas para afiches, les obligaron salir a pintar paredes y a marchar como zombis en favor del SI. El gobierno invirtió millones y consiguió centavos de retorno. En este sentido la campaña ciudadana fue heroica y se impuso a las estructuras del poder controlados por un solo partido. Los miles de NOs fueron imparables y la estrategia del gobierno de querer meterlos en una sola olla a todos bajo el rotulo de “neoliberales” o “vende patrias” no surtió el efecto esperado. Dispersión y unidad, fueron las claves de la estrategia ciudadana articuladas en miles de voces y acciones, pero un solo mensaje: NO
2.       Juventud Rebelde. La incorporación de miles y miles de jóvenes en las acciones y propuestas por el NO fue una de las notas que rompió esquemas en este referéndum. La aparente apática y desinteresada juventud, calló a los pesimistas y escépticos que creían que estábamos ante una generación perdida, una generación sin capacidad de preocuparse por los asuntos nacionales o los valores democráticos. Equívoco total. El 21F despertó a una nueva generación de actores políticos que rompe esquemas y estilos de hacer política. El bono demográfico juvenil de Bolivia, dijo presente para el futuro que se empieza construir.
3.       Redes sociales. Durante estos 10 años el gobierno creo una red de emisoras comunitarias (50 en todo el país), fortaleció los medios estatales (BTB, Patria Nueva, Cambio), se apropió de radios, periódicos y canales de Tv  privados, formando una red de medios de comunicación para-estatales con el objetivo de capturar y controlar todos los espacios de información, opinión y disidencia. Con esto creían que moldearían la opinión pública a su favor y que la oposición no tendría medios por donde expresar su descontento. Otra vez, millones de dólares invertidos que les dio pocos resultados. La ciudadanía, ante este masquin-censura estatal, se volcó, se apropió inteligente y masivamente de las redes sociales. De esta manera, la opción del NO creó una comunidad plural de más de 260 mil seguidores que supieron reaccionar al toque ante cualquier tema que tuviera que ver a favor del NO o contra el SI. La sociedad dijo, “el gobierno puede comprar y doblegar a todos los medios de comunicación formales, pero no lo podrá hacer con las redes sociales”.   El gobierno también masificó el uso de las redes sociales, pero era notorio que la rutina era con intensidad de lunes a viernes, en días de trabajo, produciéndose un ostensible bajón los días sábados, domingos o feriados, demostrando, con esto, que los operadores eran funcionarios antes que internautas convencidos. Esto fue muy notorio los días de carnaval con el caso zapatazo. Estos comicios marcaran un antes y un después en esto de “redes sociales y política” y que merece ser estudiado con más profundidad.
4.       Intelectuales orgánicos por el NO. En todo el proceso del 21F, el rol de los líderes y lideresas de opinión publica (ya sea analistas o expertos en temáticas especificas) ha sido una de las cuestiones más importantes para el flujo de información y orientación  a favor de la opción del NO. Los líderes y lideresas de opinión pública han ayudado, cada uno por su lado, ya separada o coordinadamente, para que el debate le llegue a la ciudadanía. Los aportes de Carlos Valverde, Amalia Pando y otros es innegable. Algunos observadores, se atrevieron a decir que estos líderes y lideresas reemplazaron con creces a los líderes de los partidos políticos, debido a su respetabilidad y credibilidad.
5.       Un solo mensaje. Si bien a un principio los que optaron por el NO tenían un discurso disperso y confuso, poco a poco se fueron alineando en un solo mensaje aunque con miles de acciones plurales. Si al principio algunos pedían el apego a la CPE, otros la renuncia de Evo o el revocatorio, la acción incesante de diálogo entre las redes sociales, las plataformas y las orientaciones a través de los medios de comunicación abiertos por parte de los administradores, voceros y de los opinologos, ayudó a que se vaya separando la paja de la espiga y, de esa manera, afinar el mensaje y objetivo del 21: no es elección de presidencial, solo se pide que se respete la CPE, que no se modifique el artículo 168 para beneficiar a dos personas y que el poder absoluto corrompe. En cuanto a la acción, casi todos consensuaron que la misma no debía ser confrontacional y que debía ser alegre y creativa.
6.       Corrupción, desgracia del SI e impulso del NO. El desgaste del gobierno después de 10 años de poder absoluto es un hecho que lo desnuda y lo revela en su impostura. El MAS ya no es futuro sino mucho más parecido y peor que el pasado. Donde se toque salta la corrupción y esto les quita valor y peso. El discurso moral con el que se barnizaron se ha añejado y al resquebrajarse los delata en su apuesta diseñada para asaltar las arcas del Estado bajo el lema: “ahora nos toca”.  El año 2004 el 76 % de las contrataciones estatales se hacían por licitación nacional o internacional. El año 2014, más del 98 % se hacen por invitación directa: desde el 2006 se ha montado un esquema para delinquir, señala Diego Ayo, autor de un estudio que demuestra con datos este proceso que permite, a los gobernantes de turno, meter sin control y sin discreción las manos en las arcas del Estado. El descarado y arbitrario manejo del FONDIOC, denunciado e impulsado por el diputado indígena Rafael Quispe, fue la punta del iceberg con la que la ciudadanía se empezó a preguntar: “si ahí se han robado tanta plata, como será en otros lugares?”. Y, sin que se tenga que esperar mucho, aparecieron varios otros casos, como el del lago Poopo o de las barcazas chinas. Sin embargo ninguna de ellas había logrado llegar a la cima del poder, es decir, al Presidente. Siempre se decía que el Presi tenía un entorno corrupto y hasta que era víctima de unos oportunistas. Pero tuvo que llegar un jueves de comadres, 4 de febrero, para que un periodista y analista, Carlos Valverde, saque la denuncia de tráfico de influencias desde las más altas esferas del poder para que la percepción de la gente ya no excluya a la máxima autoridad nacional de posibles actos de corrupción.
Con esa denuncia, la opción por el SI sufrió un golpe de nockout inesperado que los dejó sin reacción. Si ya el tema del FONDIOC estaba minando la credibilidad del entorno gubernamental, el “zapatazo” golpeó en la cabeza del Ejecutivo como no había ocurrido antes, destapando una red de tráfico de influencias que está asentada en las más altas esferas del poder. Si en el FONDIOC se hablaba de 250 millones de dólares mal administrados, en el caso “zapatazo” se habla de más de 500 millones de dólares que comprometen a la deuda externa de todos los bolivianos. De esta manera, unos carnavales que se prometían aburridos y apegados a las tradiciones, fueron el caldo de cultivo para que, en esos cuatro días, con los ingredientes de comentarios/chismes sobrios y exagerados, se cocine la indignación ciudadana. Como nunca antes en estos 10 años, los carnavales fueron el espacio donde la burla y el irrespeto a las máximas autoridades nacionales fueran el centro de las risas y las rabias.
7.       Líderes políticos cautos. El gobierno esperaba que los líderes de políticos como Samuel Doria Medina, Rubén Costas, Carlos de Mesa, Tuto Quiroga y otros se suban abiertamente a la campaña del NO y que sean los principales líderes de la misma. Esto no sucedió. El gobierno hizo todo lo posible para que estos líderes cayeran en la trampa, pero la mayoría de ellos no picó el anzuelo y optaron por apoyar la estrategia ciudadana del NO. Los líderes políticos si bien expresaron sus puntos de vista y opción a favor del NO, supieron mantenerse en segundo y hasta en tercer plano, dejando que sean las decenas y decenas de plataformas ciudadanas las que, con sus propios ritmos, propuestas y estilos lideren a lo largo y ancho del país las campañas por el NO. Con reserva los líderes políticos establecieron canales de comunicación y coordinación en favor del NO en aspectos programáticos, organizativos y logísticos. Manfred y Sanchez Berzain, como siempre, aparecieron para querer mostrarse como los guías del proceso del 21F, pero no fueron oídos y si bien el gobierno los usó, ya sus palabras no tiene el eco que ellos creen tener.
8.       Vieja estrategia y mal manejo de crisis. El gobierno tiene que reconocer que su vieja estrategia basada en cuatro pilares: volver el referéndum en un plebiscito (sin Evo no hay futuro), polarizar (los que se oponen al SI son vende patrias), meter miedo (si gana el NO, el sol no va salir, te van quitar tu casa…) y usar todo el aparato de Estado, no les dio el resultado esperado. El MAS no renovó sus mensajes, aunque sí cambio de colores: de azul a verde. Este cambio oportunista si bien intentó hacerlo más amigable, también fue una demostración del vaciado de contenidos que sufre el partido de gobierno, donde ya no importa la ideología, los principios ni la gente, solo acaparar el poder a como dé lugar. El MAS huele ya a rancio en sus prácticas y su discurso. La acuosidad ideológica, los está ahogando. También el mal manejo de la crisis del FONDIOC, el zapatazo, las muertes en El Alto y el título profesional del Vicepresidente permitió que las denuncias se conviertan en un asunto de Estado que afectó negativamente al MAS el 21F.
 
9.       Voto y control electoral. La elevadísima desconfianza en el Órgano Electoral motivó a que la gente salga masivamente a votar por el NO, para evitar la manipulación de los datos en base a “votantes” fantasmas y duplicados. Todos hablan que desde el 2009 el padrón electoral, que no permiten sea auditado, sufre de una favorabilidad al oficialismo. Por ello los partidarios del NO incentivaron la presencia ciudadana en las urnas y en el recuentro de los votos.  De no haber ocurrido ésta volcada ciudadana por el NO, las condiciones objetivas para su triunfo se hubiesen revertido en su derrota. El control electoral fue clave y así se lo pudo comprobar. En tres departamentos, donde el control electoral fue débil o no bien coordinado, el SI se impuso. En La Paz, si bien el NO ganó contundente en la hoyada, en El Alto y resto de las provincias se perdió porque los lideres emergentes o estuvieron muy ocupados en los líos internos (quema de la Alcaldía de El Alto) o equivocando la estrategia promocionándose en el interior del país como futuro presidente de Bolivia, en vez de ocuparse de consolidar su territorio. En el caso de Cochabamba, los líderes emergentes se encerraron en Cercado y descuidaron las provincias, dejando el terreno libre para que el SI volcara la victoria del NO en la capital.  En Oruro, faltó coordinación en las áreas rurales y la victoria del NO en la capital no fue suficiente. 
10.   Cambios en el OEP. Si bien en el los resultados finales la diferencia entre el SI y el NO apenas llega a tres puntos en favor del NO, es vox populi que esta cercanía en los guarismos no fue producto de las urnas sino de la manipulación, cambio de actas y de votos que no están debidamente auditados. También jugo en contra del gobierno el voto en el exterior que mayoritariamente fue desfavorable al SI, excepción de Brasil y Argentina, pero que no fue gravitante por elevado ausentismo (en el caso de Argentina, al no ser obligatorio el voto, las familias estaban más preocupadas en alistar la inscripción de sus hijo en las escuelas ya que el lunes empezaba en año escolar). La nueva forma de controlar el voto implantado por el propio OEP, se convirtió, paradójicamente, en el instrumento que evitó que la manipulación llegue a extremos que sugirió el Vicepresidente de “empate técnico” que “convierta la alegría (de los victoriosos del NO) en lágrimas de derrota”. Los números no dieron. La publicación, por parte de la Presidenta del OEP, de los datos fotografiados de las actas mostraban holgada victoria del NO. Esta publicación fue clave para evitar el fraude y para que obligue, en medio de tensiones internas, al gobierno y al OEP aceptar la derrota del SI. La decisión del OEP, a pesar de la desinstitucionalización en la que nos desenvolvemos,  a la cabeza de su Presidenta, fue importante para evitar que una victoria se convierta en derrota. Sin embargo, esto obliga a que con urgencia, como lo sugirió la propia OEA se audite el padrón electoral, se mejore el conteo de votos con transparencia y rapidez. Un referéndum tan sencillo debió resolverse en máximo 24 horas y no estar sujeto a presiones e incertidumbres sociales y políticas.
 
Ivan Arias Duran
Ciudadano de la Republica Plurinacional de Bolivia

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LA POLÍTICA NO ES EL FUTBOL

Victor Hugo Maidana Alcoba

Dicen que la política es muy parecida al futbol, pero simplemente es una aproximación solamente.
En ese sentido aunque las comparaciones siempre son odiosas, veamos algunos ejemplos de estas cercanías; en el escenario futbolero como en el político hay dos bandos, ambos quieren ganar o ganar, aunque no siempre es como lo desean.
Cuando ganan otros lloran, lo más común es que el ganador le cargue tanto al perdedor, hasta sacarle de casillas y hacerle llorar.
Mucha gente de las barras casi siempre juega el rol del tonto útil que sirve de escalera a otros intereses, codicias y ambiciones.
Se habla de goleadas, empates técnicos y de posibilidades matemáticas o ganar por mesa, estos lenguajes valen para los dos escenarios, el futbolero y el político.
Muchos futbolistas son artistas para hacer creer que están seriamente lesionados, sobre todo cuando están cerca del área grande para buscar el penal que le facilite anotar fácil un tanto, a veces logran consolidar el “tongo” como dice la tribuna, se revuelcan en el campo de juego hasta convencer al árbitro que están en los últimos estertores, después de marcada la sanción, se levantan como si nada hubiera pasado.
En la política no faltan los que se hacen las víctimas o se hacen los ingenuos angelitos.
En épocas pre electorales prácticamente se sacan la crema, con verdades, medias verdades y falsedades, pasados el tiempo nuevamente del brazo y por la calle.
Lo mismo que después de un clásico futbolero antes y después del partido atracción de multitudes. 
Dicen que en el futbol no hay corrupción, pero parece que no es tan cierto, se denuncian árbitros bomberos, jugadores comprados y hay dirigentes encarcelados, en la en la política pasa algo semejante.
Desde la tribuna, el árbitro casi siempre es tratado como el “ hijo de p…..” y  los jugadores “como los perfectos coj…….s”, en la política con la guerra sucia sálvense quien pueda, si pudieran se levantarían detalles de su concepción. Cosa igual grave.
La diferencia probablemente este, en el hecho de que en el futbol no se discute ningún proyecto de estado, es un juego, mientras que en  la política hay más sentido se discute una visión de país, de una u otra manera.
En la política quienes salen a la opinión pública tendrían que tener más cautela por que las pasiones de las militancias son más profundas y todo lo que dicen y hacen se queda gravado en la mente de la gente.
Lamentablemente hay políticos   que creen que las cosas en el futbol y en la política, van por el mismo camino y por eso agarran las cosas a las patadas inevitablemente.
De repente muchas cosas que pasan sobre todo en momentos pre electoral sean parte de las reglas del juego, compresible e incomprensible, pueda que sea así, la lucha por el poder es demasiada dura.
Sin bien la política y el futbol tienen algo de juego en sus acciones, no se puede pensar que todos los tiempos sirvan para la diversión, el circo algún momento tendrán que terminar por lo menos frenar.
En el futbol las cosas van seguir como están por los siglos de los siglos, pero en la política, los políticos nacionales tendrían que dejar de jugar encendiendo las pasiones de la gente y presentar propuestas para el país, sobre todo ahora que pasaron los momentos electorales donde se dijeron de todo los unos y los otros, se faulearon y farolearon, a su regalado gusto, ¿unos perdieron, otros ganaron qué más quieren?
Aunque es pedir peras al olmo, habria que insinuarles a los políticos más trabajo y menos diversión, aunque el futbol y la política sean parecidos y apasionantes, hay que separar las aguas unas tienen que ver con la distracción y las otras con el país, porque la política no es el fútbol.
GRACIAS Y HASTA UNA PRÓXIMA OPORTUNIDAD CUANDO VUELVA PARA SEGUIR HABLANDO JUSTO Y CABAL.

 

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EVO PERDIÓ EL REFERÉNDUM. ¿YA PENSANDO EN LA SEGUNDITA?

Raúl Peñaranda U.

El talante, el espíritu, el carácter democrático es algo del que carecen la mayoría de las autoridades del régimen, que han impuesto un estilo confrontacional, duro, hiriente, irónico. Si hay muertos en El Alto y la alcaldesa llora, son “lágrimas de cocodrilo”; si un periodista habla de la libreta militar (trucha) del Vicepresidente, se le envía un cuaderno para que escriba mil veces “no mentirás”; si la oposición celebra un triunfo electoral, se la acusa de “matonaje electoral”; si una periodista intenta ver si hay irregularidades en una mesa de votación, se le dice “sinvergüenza”. Es la política de los ladridos, no de las ideas.
Esa falta de talante democrático, lamentablemente, se va a reflejar, casi lo doy como un hecho, en que el régimen intentará otro mecanismo para reformar la Constitución y quedarse en el poder. El oficialismo ha perdido un referéndum por estrecho margen y ya debe estar considerando qué hacer, en estos siguientes cuatro años, para revertir esta derrota. Quien tiene espíritu democrático acepta una derrota y se va a su casa. Quien no cree en la democracia, y ni el Presidente y el Vicepresidente lo hacen de manera genuina, pensarán en otros mecanismos para revertir este fracaso, que en su mente es solo transitorio. Hugo Chávez hizo eso, perdió un referéndum en 2008 para le reelección indefinida y volvió a convocar otro, tiempo después. El Presidente ayer, al aceptar su derrota en una conferencia de prensa, no quiso comprometerse a que descarta hacer lo mismo que el fallecido líder venezolano.
Evo y Álvaro dijeron que no acudirían a un tercer mandato, el que el país vive hoy, y faltaron a la verdad. Evo y Álvaro dijeron después que no pedirían un cuarto mandato, y otra vez faltaron a la verdad. Dijeron que respetarán el resultado del referéndum pero me temo que ahora harán lo mismo, violar su compromiso y hacer una nueva movida, ya más desesperada, para mantenerse en el poder. En su mente no está solamente mejorar las condiciones de vida de los bolivianos y ayudar al país a progresar como repiten machaconamente. No. En su mente está también no dejar el poder, acumular más de él, eternizarse en él. Lo hacen también por temor. Un cambio de régimen descubriría toneladas de hechos corruptos, de excesos y de irregularidades que podrían derivar en acusaciones judiciales y eventuales detenciones. Por eso tratarán de quedarse lo más posible. Entre estar en la plaza Murillo y vivir en el barrio de San Pedro hay una gran diferencia.
Y en los siguientes días vendrá el ajuste de cuentas. Se producirá internamente, con quienes se crea que no hicieron lo suficiente para la victoria de SE, y será también con algunos actores externos.
En un escenario de una victoria tan ajustada, de no haber sido por unos cuantos de esos factores, el Sí hubiera vencido. Veamos cuáles fueron éstos:
1.- El trabajo de periodistas independientes, especialmente el de Carlos Valverde y Amalia Pando. El primero tuvo las agallas de difundir el caso de la expareja del Presidente y la segunda hizo la investigación que terminó de demostrar la magnitud de los negocios que ésta había conducido.
2.- El trabajo de medios independientes, que son un puñado, quizás ciertos diarios de ciudades principales más una que otra agencia de noticias y radios menores. Esos medios informaron de las denuncias de Valverde y Pando, y otras, como el escándalo de corrupción del Fondo Indígena, las irregularidades del canal boliviano-iraní Abya Yala o la falta de título profesional de García Linera.
3.- La función de las redes sociales, que amplificaron lo que esos pocos medios de comunicación divulgaban. Pongamos como ejemplo la mentira de García Linera sobre su supuesto título profesional. Sin los memes, retuiteos, posteos en Facebook y envíos a cadenas de WhatsApp, el caso hubiera pasado más o menos desapercibido. O cuál es la mansión donde vive la expareja del Presidente. O los videos en los que el Vicepresidente le dice al exdirector del Fondo Indígena que esa entidad tiene que “gastar, gastar, gastar”. O su declaración de que el Sol morirá. O las empresas en las que él tiene supuestas acciones. En fin. 
4.- Los colectivos ciudadanos, que le dieron a la campaña del No el sustento político, pero independiente, necesario en una justa electoral como ésta. Y unos cuantos dirigentes políticos que persistieron en el pasado, arando en el desierto, en denunciar al Gobierno.
Estos son los cuatro factores que lograron que el MAS, que estaba encaminado a ganar la elección hace un mes, terminara perdiendo, debido a que le dieron información al elector, que lo motivó a cambiar su voto. En vez de 48% tal vez hubiera obtenido 58%. Y la historia sería hoy muy distinta.
En la mentalidad autoritaria del régimen todo esto será considerado como algo posible de ser revertido. Si se plantea la idea de intentar un nuevo referéndum, o cualquier otra vía, para forzar un cambio constitucional, tendrá en claro que esos cuatro factores le impidieron un triunfo la primera vez. Así que contra ellos se ejercerá a partir de ahora ese indeseado “ajuste de cuentas”. La ciudadanía debe estar atenta a ello.
Todo esto se basa en la idea que tengo de que veo improbable que Morales se vaya del poder entregando la banda presidencial a un sucesor. Ojalá me equivoque y ello sucediera, pero percibo que no está en su ADN creer en la democracia, en la alternancia en el poder, en la idea de que otros pueden tener mejores argumentos que los suyos, en que sus adversarios tiene los mismos derechos que él. Y si no va a entregar esa banda presidencial de manera pacífica el país podría enfrentar un futuro de violencia y de democracia declinante. / Raúl Peñaranda es periodista. Twitter: RaulPenaranda1

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Política
Los votos en el cómputo oficial se contabilizaron a un porcentaje del 99.49%. El No obtuvo un porcentaje del 51.31% y el No un 48.69%.
Política
Minutos antes de las 23.00, el TSE difundió datos del cómputo oficial al 99,40% tanto del interior como del exterior. De acuerdo con estas cifras, el NO obtuvo 51,33% y el SÍ llegó al 48,67%.

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