“DEMOCRACIA EN VILO”
Título: 

Analista advierte sobre riesgo de intervención de las FFAA ante la destrucción del Estado de Derecho

Luis Alberto Ruiz, analistas y abogado constitucionalista. Foto/captura

El analista y abogado constitucionalista Luis Alberto Ruiz advirtió sobre el rol que pueden jugar las Fuerzas Armadas ante la destrucción del Estado Constitucional de Derecho, dado que la entidad castrense tiene por misión fundamental conservar la estabilidad del Estado y asegurar el imperio de la Constitución.

“Al empezar la entrevista yo hablaba y decía, cuidado, y lo repito, cuidado con las Fuerzas Armadas. ¿Qué estarán pensando las Fuerzas Armadas?”, dijo en el programa Hagamos Democracia de la red Erbol, a tiempo de señalar que el país está muy cerca de un estallido social que puede proscribir a Evo Morales y acabar en un acortamiento de mandato del presidente Luis Arce Catacora a consecuencia de los conflictos anunciados.

Recordó que, en gestiones pasadas, el país estuvo a punto de que las Fuerzas Armadas tomen una decisión ante una crisis política interna, aunque reconoció que “hay un problema históricamente visto: sabemos cuándo entran los regímenes militares, pero lo que no sabemos es cuándo salen”.

Ruiz afirmó que hoy en día surgen acusaciones y contraacusaciones entre políticos sobre “golpe democrático”, “golpes blandos” y “golpes duros”, pero cuando “las Fuerzas Armadas quieren ser absolutamente reservadas, lo son y comienzan a tomar decisiones”, indicó.

“Te puedo decir que en este momento las Fuerzas Armadas están absolutamente atentas a lo que está ocurriendo en el país. Y esto es supremamente peligroso. ¿Y por qué? Porque realmente la democracia está en vilo y lo que no se están dando cuenta las diferentes alas, evistas, arcistas, camachistas y Comunidad Ciudadana, es que estamos a punto de colapsar el sistema democrático boliviano”, afirmó.

Sostuvo que el sistema democrático, por más deteriorado que esté, es mejor que cualquier dictadura y en esto “uno tiene que preocuparse y poner las antenas para cualquier cosa que pueda ocurrir”.

En su diagnóstico, el deterioro constitucional fue ocasionado por los problemas internos del MAS, que han derivado en el descontrol en la Asamblea Legislativa y en el Órgano Judicial y en el manoseo del Tribunal Supremo Electoral.

Explicó que todo es consecuencia de la habilitación o inhabilitación de Evo Morales, a sabiendas de que el expresidente está moralmente impedido y legalmente inhabilitado por una Sentencia Constitucional basada en una Opinión Consultiva de la Corte-IDH.

Ruiz manifestó que la agenda electoral y política se ha sobrepuesto con las elecciones judiciales, las elecciones primarias y la preparación de las elecciones generales previstas para agosto de 2025, existiendo un impedimento legal de realizar dos actos eleccionarios en un mismo año.

Considera que no sería viable realizar las elecciones internas en los partidos, porque el Tribunal Supremo Electoral (TSE) sigue dando tiempo y oxígeno a los partidos para elegir sus directivas, como el caso del vocal Tahuichi Tahuichi que “vive diciendo que va a sacar la tarjeta amarilla al MAS y no le saca la lengua a nadie, absolutamente a nadie”, puntualizó.

Dijo que el TSE está haciendo las funciones de sastre, confeccionando sacos democráticos a medida del cliente de turno. “Entonces, todo esto que te digo nos está llevando al desastre institucional y absolutamente no van a haber elecciones judiciales porque los tiempos no dan”, acotó el analista.

Explicó que a esto se suma el problema medular de la justicia ya no está en la Asamblea, sino en manos de unos magistrados autoprorrogados del Tribunal Constitucional que, así como anularon una sentencia que favorecía con tierras a la familia Marinkovic, pueden tranquilamente anular la Sentencia 1010/2023 que por ahora inhabilita a Evo Morales.

Desde su óptica, es deseable que los partidos arreglen los problemas y es mejor que los autoprorrogados se queden, pero con tareas específicas de componer la crisis de la justicia, mientras se acondicionan los tiempos para acudir a unas elecciones judiciales.