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Más calmados pero molestos por la actitud de funcionarios del teleférico y efectivos de la policía, varios vecinos de Cotahuma, pasajeros y familiares de ellos brindaron este domingo su testimonio a Erbol sobre tres horas fatídicas que vivieron en la jornada pasada, tras la caída de un árbol a uno de los cables de la línea amarilla.
Pese al comunicado del Ministerio de Obras Públicas, las declaraciones de dos autoridades de la empresa que opera el teleférico y anuncios de un pronto reinicio de operaciones, la opinión pública tiene serios cuestionamientos a la forma cómo se encaró el problema.
Varios de los entrevistados cuestionaron la ausencia de información, el hermetismo manifiesto durante el operativo de rescate y poca humanidad.
Testimonios
Doña Sonia (vecina de Cotahuma):
“Agradecer a Dios que no hubo algo grave, sonó fuerte y comenzó a colgarse las cabinas. Era una cosa desesperante, no sabíamos que hacer. Hemos llamado al 110 y vinieron ingenieros.
Al principio estaban colgando, gritando, pensando que todo se iba a caer. Era una cosa desesperante.
Todo el árbol cayó sobre una cabina y eso desprendió a los carriles y ahí está colgado
Unas tres cabinas balancearon. Como cayó el árbol justo al cable y comenzó a balancear feo.
Gritaban desde arriba pensaban que se iba a caer todo
Yo vi una cabina donde un señor gritaba y después comenzó a encender su celular y a golpear el vidrio”
Tito Vera (familiar de una pasajera de Ciudad Satélite)
“Gracias a Dios junto a mi esposa, pero recordando mucho el susto de anoche. Sigo molesto de la falta de comunicación de la Policía y no había un medio de comunicación televisivo. Más estaban abocados en las entradas de carnaval y nosotros padeciendo.
Las cabinas se tambaleaban como si fueran columpios. Esto ocasionó preocupación. Los operadores podía comunicarse con cabinas pero los pasajeros no podían decir esto pasa.
Este tipo de problemas y nervios son situaciones que el gobierno debe tomar en cuenta.
No estamos en desacuerdo pero sí se debe prever ante una contingencia. Que haya equipos de rescate, que haya la forma de rescatar.
Anoche un padre estaba nervioso porque la nuera estaba desesperada
Un funcionario nos dijo váyanse tranquilos a su casa, ¿cómo pues nosotros?. Varios estaban mareados y los dejaron a su suerte. Debería haber personal capacitado. Una muchachita no podía mover el cuello y decía que quería irse a su casa…Mucha indolencia de la Policía y las autoridades”.
Don Julio (pasajero atrapado en una cabina)
“El balanceo duró 4 minutos, nadie nos decía nada. A las dos horas nos dijeron que tuviéramos paciencia.
No se podía orinar en la cabina y el frío era fuerte. Deberían tener seguridad y decir la verdad a la gente y no ocultar información. No sabes tú qué vas a hacer ese momento ahí arriba
A las 19:55 sentí el balanceo y a los 20 minutos llamé a mi esposa y le dije que llamara a radio patrullas y bomberos y me imagino que debieron llamar, aquí nadie decía nada. Una persona que estaba conmigo me dijo que siempre ocurren este tipo de cosas.
Cuando se dice la verdad nadie se enoja.
Hice ejercicios con las rodillas y hacer un movimiento de brazos.
En algún momento se vino a la cabeza que esto se iba abajo. Lo único que aprendí es que tengamos serenidad
Yo tengo la oportunidad de viajar por el aire pero nunca me sucedió algo parecido”.
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Samuel Miranda (dirigente de Cotahuma)
“El teleférico es el más querido, especialmente de la zona. Lo que pasó anoche fue la naturaleza.
Lo que debieron es podar los eucaliptos. Es un accidente y puedo indicar que es una linda obra
El teleférico está construido sobre dos ríos en Arcopongo y Cotahuma
A nombre de los vecinos pediría que se pode para evitar accidentes. Los eucaliptos son grandotes de 50 metros. No queremos que se saque desde raíz, sino la mitad y así el trabajo será del teleférico. Vimos que se movieron las cabinas, nos hemos asustado. Para mí es un accidente fortuito”.
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