Social
Miles le dieron el último adios
Entierran al padre Obermaier, el protector de los pobres de El Alto


Jueves, 4 Agosto, 2016 - 16:31

Los restos del padre Sebastián Obermaier ya descansan en paz en la iglesia Cuerpo de Cristo de Villa Adela. Miles de alteños acompañaron el cortejo fúnebre y el entierro del sacerdote que luchó por los pobres con su mensaje evangelizador.

Obermaier falleció el martes a los 81 años alrededor de las seis de la mañana, minutos antes de que, como cada día, suba a la torre de su iglesia a tocar las campanas.

Ahora ese mismo campanario es el lugar donde descansa en paz. Al pie de la torre se abrió un espacio para que ataúd del sacerdote sea depositado y se convierta en un lugar de culto para los feligreses.

Después de dos jornadas de velorio y misas, se enterró al padre. Varios alteños y alteñas lloraron al despedir al padre.


El funeral comenzó con una procesión que comenzó en la Plaza de la Cruz. En el trayecto miles de alteños salieron a las calles para dar su despedida a Obermaier.

El cortejo fúnebre estaba liderado por la vagoneta blanca que perteneció al sacerdote. La misma que fue robada hace un año del estacionamiento de la iglesia Cuerpo de Cristo y luego recuperada por la Policía.

La columna avanzó hasta el lugar del entierro, donde el monseñor Eugenio Scarpellini ofició una misa para despedir al párroco.

Entretanto, los asistentes al funeral levantaban flores blancas y cantaban para decir adiós al padre que logró entrar a los corazones de los alteños con su trabajo duro y solidaridad.    

Llegó el momento del entierro. Los expresidentes Jorge Quiroga y Carlos Mesa estuvieron entre las personas que cargaron el féretro.

Palabras de Tuto Quiroga

Consideraciones de Carlos Mesa

Minutos después de las tres y media, el ataúd del padre Obermaier ingresó al lugar de su descanso eterno en vuelto en una bandera boliviana. Los alteños lanzaron flores que cayeron como lluvia en el féretro.

Sebastián Wilhelm Obermaier Mayer nació en Rosenheim, Alemania el 24 de octubre de 1934. Llegó a Bolivia en 1978 y 38 después falleció habiendo dejado una huella imborrable en la historia de El Alto.

Despedida de la alcaldesa Soledad Chapetón