DEFENSOR DEL PUEBLO

EL DEFENSOR DEL PUEBLO EN SUSPENSO

Constantino Rojas Burgos

Sorpresa y malestar causa la inhabilitación de postulantes a Defensor del Pueblo, porque no saben hablar un idioma nativo, una forma de discriminación y apañada por una convocatoria que se acomoda al perfil que requiere el Gobierno para también controlar la defensoría, como lo hace con los órganos del poder ejecutivo, judicial y legislativo, además de la contraloría y otros movimientos sociales que ahora se encuentran plenamente a su servicio.

La Constitución Política del Estado Plurinacional sobre los derechos fundamentales de las personas,Artículo 14,párrafo II señala “El Estado prohíbe y sanciona toda forma de discriminación fundada en razón de sexo, color, edad, orientación sexual, identidad de género, origen, cultura, nacionalidad, ciudadanía, idioma, credo religioso, ideología, filiación política o filosófica, estado civil, condición económica o social, tipo de ocupación, grado de instrucción, discapacidad, embarazo, u otras que tengan por objetivo o resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos de toda persona.

La decisión de incorporar el “hablar al menos dos idiomas oficiales del estado”, requisito séptimo de la convocatoria pública a postulantes a defensor o defensora del pueblo, contraviene los derechos fundamentales incorporados en la Constitución Política del Estado, norma superior que rige y controla la vida institucional del país.

Por otra parte, la presentación de una “fotocopia simple del certificado de estudio emitida por una academia o instituto debidamente reconocido, o declaración jurada” no es serio como fuente de verificación, puede ponerse en duda, el presentar un certificado de estudio no siempre es garantía de tener dominio del idioma, porque en una academia o un instituto se aprende el idioma para aprobar la materia, sin necesariamente lograr las habilidades para la conversación y la escritura del idioma.

El idioma nativo no debería ser una exigencia que excluya al postulante, por cuanto el castellano (español) es el idioma oficial que se habla mayoritariamente en el país, pero además, en determinadas regiones del país son bilingües: quechuas, aimaras, guaraníes y que por exigencias del contexto,  los ciudadanos hablan dos o tres idiomas. Por tanto, ¿en qué ayudaría al Defensor del Pueblo que hable castellano y quechua y no sepa hablar aimara o guaraní? 

Asimismo, la convocatoria no especifica la militancia política, que más bien debería ser un requisito imprescindible que garantice que Defensor del Pueblo no esté adscrito a ningún partido político y que su independencia político partidaria, permita desarrollar su trabajo sin compromisos ni alianzas de ninguna naturaleza, en un contexto también de independencia del poder gubernamental.

Eliminar el requisito del título académico tiene también un matiz político, con el propósito de favorecer a dirigentes o activistas de los derechos humanos, —unos que proceden de la dictadura militar, otros del “proceso de cambio”— a quienes se les abre la alternativa de postularse al cargo, argumentando que los titulados tienen mayor asignación de puntaje en méritos y punto.

En este caso, no solo se trata de sumar puntos, la exigencia mayor tiene relación con el dominio y conocimiento de leyes, códigos, decretos supremos, convenios internacionales que en los países vecinos exigen que sean abogados, —similar para ser magistrados, — tal que el trabajo del Defensor del Pueblo esté en manos de un profesional con pertinencia de área, al margen de intromisión y de interferencias externas.

La ciudadanía espera que el Defensor del Pueblo designado por la Asamblea Legislativa Plurinacional no sea fruto del rodillo parlamentario, la mejor forma de restar legitimidad sin considerar méritos, formación profesional y vocación de servicio en la defensa de los derechos y la dignidad de las personas.

El autor es periodista y docente universitario

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Política
La diputada Sonia Brito señaló que ya están inhabilitados 98 postulantes, es decir, el 60% del total que se presentó en un inició para reemplazar a Rolando Villena, que dejará la Defensoría en mayo.

EL “SHOW” DEL LEGISLATIVO Y LA MUERTE DE LA DEFENSORÍA

Raúl Peñaranda U.

El Gobierno ya sabe quién será el próximo Defensor del Pueblo. Me imagino que es una persona que no tiene título profesional y que habla un idioma nativo. El Ejecutivo utiliza a su apéndice, llamado Asamblea Legislativa, para lanzar convocatorias a su conveniencia para llenar distintos cargos públicos. De paso, logra que decenas de sus acólitos hagan fila y presenten sus papeles para dar muestras de un supuesto pluralismo, que en realidad no existe.
Los diputados que están a cargo de la morosa clasificación de las candidaturas (trabajo que deberían cumplir los funcionarios administrativos en el momento de recibir la documentación) informaron que algunos postulantes llevaron sólo dos o tres de los 13 requisitos solicitados. Uno es un sastre. Otro es futbolista. Varios están desempleados. Ellos mismos saben que no tienen chances y por eso mismo ni siquiera llevan todos sus documentos. No, son puro relleno, para que el oficialismo pueda decir que el proceso de designación fue abierto y pluralista.
Al final, con sus dos tercios de votos en el Legislativo, el Gobierno (nótese que no digo que es el Parlamento el que designa, sino el Ejecutivo) definirá cuál será el nuevo Defensor. Los parlamentarios oficialistas, que saben que reciben órdenes de Palacio, hacen lo que se les ordena. Están contentos así. Lo raro es que también legisladores opositores se presten a este juego y, durante horas, organicen carpetas, revisen certificados, clasifiquen currículos, firmen actas, cuando todo ello es parte de un circo destinado a entretener a los ya cada vez menos incautos bolivianos. Los periodistas somos los que más alentamos esta bufonada.
En 2010 el presidente Evo Morales ordenó que se eligiera a Rolando Villena como Defensor, según lo admitió después. El mismo Morales dijo que se “había equivocado” con esa decisión puesto que Villena, que apoyaba originalmente al “proceso de cambio”, realizó una gestión independiente y autónoma y pudo resistir las presiones y amenazas que se vertieron contra él. Y pese a haber recibido el apoyo de la bancada del MAS, Villena se condujo siguiendo lo que manda la ley y su propia escala de valores, no las órdenes que lanzan desde Palacio de Gobierno a todos los funcionarios estatales de alto nivel. Villena simplemente no les contestó el teléfono.
Por eso ahora el Gobierno no se equivocará. No puede designar a nadie que tenga ni un 1% de recato. No está en capacidad de sufrir nuevamente el riesgo de lo que le ocurrió al elegir a Villena. Y con ello la designación del futuro Defensor implicará la muerte de esa institución como la conocemos desde la elección de su primera encargada, Ana María Romero, de espléndido desempeño.
Es por esa razón que la bancada opositora yerra al hacerle el juego al oficialismo. Los diputados y senadores opositores no deberían ni aparecerse por la comisión que, con tanta diligencia, ordena y clasifica fotocopias legalizadas, libretas militares y certificados.
Último apunte: para elegir como Defensor o Defensora a esa persona sin título, que habla idioma nativo y que no tiene ni 1% de recato, y que el Gobierno ya ha identificado, su bancada-apéndice tuvo que aprobar una convocatoria de candidatos que incluyó como requisito el hablar una lengua nativa boliviana. Y allí el oficialismo se metió en un nuevo lío: los parlamentarios que inhabilitaron a los candidatos por no hablar uno de esos idiomas, ellos mismos no lo hablan. Tampoco lo hace el presidente Evo Morales, el Vicepresidente Álvaro García Linera y el 90% de ministros, viceministros y otros altos funcionarios. Es una muestra más de la hipocresía reinante y de la manera doble como se hacen las cosas. Apuesto que para elegir el próximo Contralor General, también haciendo gran show en el Legislativo, el MAS eliminará este requisito. / Raúl Peñaranda U. es periodista. Twitter: RaulPenaranda1

 

 

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Política
Entre los postulantes inhabilitados está el periodista Jhon Arandia, la activista de Mujeres Creando, María Galindo, la abogada Paola Barriga y la exdirigente de las esposas de los policías de bajo rango, Guadalupe Cárdenas.
Política
“Si me doy una vuelta por las oficinas públicas ¿cuántas autoridades hablan un idioma originario? ¿Cuántos funcionarios? Entonces hay que tratar esto bajo el principio de la igualdad”, cuestionó Arandia.
Política
Este martes, los miembros de la Comisión de Constitución empezarán con el proceso de apertura de sobres que presentaron los aspirantes a Defensor del Pueblo, esto con el objetivo de verificar si los postulantes cumplen con los requisitos.
Política
Hace una semana, el exlegislador se presentó entre los primeros aspirantes a este cargo. Argumentó que con su experiencia como presidente de la Comisión de Derechos Humanos en la Cámara Baja, tenía los requisitos fundamentales cumplidos para postular a Defensor.
Política
Aseguró que no tiene militancia política y que su único compromiso es con los derechos humanos.
Política
“Soy apolítico en mi labor periodística y apolítico en mi vida diaria. No tengo ningún padrinazgo político para presentarme hoy en mi candidatura para Defensor del Pueblo”, aseguró.
Política
El oficialismo criticó a Villena bajo el argumento de que su gestión es politizada con sesgo a favor de la oposición.

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